Reportera: ¿Cuántas personas eran?
Magdalena: No te puedo decir, porque el hecho de oír golpes, y aparte que lleguen y te agarren y si ni más ni más de jalen, te golpeen, te metan la bolsa adentro de tu casa, digo me quisieron asfixiar tres veces. (…) Llegan te golpean no te dan tiempo nada quise dar una explicación qué está pasando quise pedir más bien es explicación y no se pudo, (…) tres veces me pusieron la bolsa hasta que me desmayé y me levantaron los mismos golpes de ellos.
Magdalena señaló que no hubo ninguna orden, dentro de dicha detención arbitraria que la dejó inconsciente.
“No hubo ninguna orden simplemente llegaron y me tomaron, hicieron conmigo en lo que le dio su gana. (…) Ya después que me sacaron, supe adonde me llevaron, que fue a las instalaciones de la Policía Estatal. (…) En sus instalaciones fue lo peor”.
Magdalena fue torturada, amenazada, violada, golpeada y acusada de crímenes que no cometió.
“Hablar en sí de una tortura es muy tremendo para mí, fue muy dura, fueron toques eléctricos, fueron golpes, fueron vejaciones a mi persona, me di cuenta que también hubo elementos estatales, pero en la participación en cuestión de que me presentan entre los medios de periódicos precisamente. Fueron muchas horas de estar con ellos sola y sin que nadie hiciera nada”.
Nadie hizo nada por ayudarla
“Las mujeres que había como la, pues supongo que la médico de la Semar, la vi dos veces, fue la primera vez que fue, cuando me hice, que estaba todavía desmayada, me revisó la presión, le dijo al que había entrado con ella, que no tenía yo en las vendas, porque me desmayé por los toques nuevamente, ahí adentro entonces, es triste para mí reconocer que una mujer se acercó a revisarme nada más para decirles que tenía muy alta la presión, y que pararan un poquito lo que estaban haciendo, que en una hora más o menos, yo estaba lista otra vez”.
Fue violada por varios hombres


