Emilio Lozoya Austin, exdirector de Petróleos Mexicano (Pemex), afirmó que entregó 6 millones 800 mil pesos a Ricardo Anaya Cortés en agosto de 2014. El excandidato presidencial dijo que el señalamiento es falso.
Ricardo Anaya Cortés, excandidato a la Presidencia de México, dijo que demandará a Emilio Lozoya Austin, exdirector de Petróleos Mexicanos (Pemex), por su declaración ante la Fiscalía General de la República (FGR), la cual, aseguró, está plagada de mentiras.
“Desde el primer momento en que se mencionó mi nombre en el caso de Emilio Lozoya, afirmé que el señalamiento en mi contra es falso. Ahora que he podido conocer más detalles sobre las mentiras de Lozoya, dado que se ha hecho pública su denuncia, la acusación resulta no sólo falsa, sino verdaderamente absurda. Me provoca repudio”, dijo Ricardo Anaya en un video compartido en sus redes sociales.
“La mentira es tan burda que no resiste el mínimo análisis. Dice Lozoya que la entrega del dinero ocurrió en la primera semana de agosto de 2014, y que el dinero se entregó en el estacionamiento de la Cámara de Diputados… En agosto de 20140 yo no era Diputado. Me separé del cargo el 6 de marzo, es decir había dejado la diputación 5 meses antes”, explicó Anaya.
“He tomado la decisión de pasar de las palabras a los hechos. Mañana a las 9 de la mañana iniciaré acciones legales a fin de demandar por daño legal a Emilio Lozoya. Ahora soy yo quien llevará el caso ante un juez”, agregó.
“Lo hago porque tengo la certeza de que no existe sustento en la mentira de Lozoya. Si alguien cometió un acto de corrupción, que se le castigue con la ley, pero que el Gobierno no quiera usar este asunto, sin pruebas ni fundamento, para embarrar a todos los opositores de López Obrador”, añadió.
Emilio Lozoya Austin, exdirector de Petróleos Mexicano (Pemex), afirmó que entregó 6 millones 800 mil pesos a Ricardo Anaya Cortés en agosto de 2014, cuando era Diputado del Partido Acción Nacional (PAN) y buscaba postularse como Gobernador de Querétaro; el dinero habría sido obtenido de sobornos entregados por la constructora brasileña Odebretch.


