Para llevar a cabo este examen se obtuvieron muestras de varias partes de su cuerpo en fragmentos que fueron procesados por el área de genética de la PGJSLP, las cuales fueron comparadas con las muestras genéticas que se obtuvieron de los papás y las hermanas de la víctima, y finalmente se estableció de manera plena y científica que se trataba de la misma persona, hubo una coincidencia en un 99.99 por ciento.
Cada uno de los peritos que participaron emitieron un dictamen, el cual se agregó a la carpeta de investigación, explicando a los familiares en qué consistió el procso pericial que llevaron a cabo y las conclusiones a las que llegaron para determinar la identificación de la víctima.
Personal de la Unidad para la Atención de Personas Desaparecidas y Extraviadas explicó a los familiares todas y cada una de las etapas procesales, así como todos los actos de investigación que se realizaron para darles certeza de que se trataba de la joven víctima; en esta diligencia las víctimas indirectas estuvieron acompañadas en todo momento por psicólogos y doctores que estuvieron pendientes de su estado emocional y físico durante el desarrollo de la entrega.
Durante todo el proceso, se contó con el apoyo de la CEEAV quienes cubrieron los gastos de traslado y alimentos, tanto en la diligencia de búsqueda como en la entrega de los restos, cubriendo incluso el traslado de la víctima directa de San Luis Potosí a Ciudad Valles y los gastos de su funeral.
“Concluimos una entrega de restos plenamente identificados a la familia después de todo un camino procesal y jurídico que tuvimos que realizar, es la primera entrega profesionalizada conforme a los Protocolos establecidos y de la Unidad de Personas Desaparecidas”, concluyó Montes Mariano.
Por su parte, Alberto Rogelio Ortega Madrid, Director de Servicios Periciales de la PGJSLP, dijo que la tecnología que utilizaron en el área de genética forense consiste en un aparato para degradar el hueso, el músculo o el cartílago, lo que se vaya a utilizar como muestra y extraer el ADN.


