Piden órdenes de aprehensión en contra del empresario potosino acusado de fraude
Por: Azdruval Vélez
El abogado Arturo Fernández Tovar, representante de más de 50 personas que resultaron defraudadas por el empresario Gabriel Salazar, indicó que ya son tres pagos vencidos los que adeuda el polémico empresario de al menos 1 millón 700 mil pesos cada uno a sus representados.
Fernández Tovar, quien dijo que al momento la Fiscalía General del Estado trabaja acorde a sus tiempos y procesos, mencionó esperar que las autoridades no cedan ante las presuntas influencias que mantiene el empresario tras su demostrada cercanía con algunos funcionarios, influencias que le puedan permitir no atender sus responsabilidades.
“Nosotros no estamos con la intención de trabar las cosas y no llegar a algún acuerdo, siempre estamos de acuerdo en un arreglo porque sabemos que esta es una situación de orden económico y como tal con dinero se soluciona”.
El abogado indicó esperar que a la brevedad la Fiscalía logre judicalizar las carpetas de investigación en las más de 200 denuncias que existen en contra del empresario, ya que esta sería la única forma de ejercer presión para que realice los pagos de los adeudos.
“No va a pagar hasta que sienta que realmente hay una coercitividad encima de él, que realmente se pueda llegar a un hecho real de que exista una orden de aprehensión o una judicialización de las carpetas, porque al momento lo noto tranquilo y seguramente presumiendo que no va a suceder nada”.
Por su parte, Rosa Margarita Monreal Escobedo, una de las cientos de afectadas en este caso, mencionó que Gabriel Salazar Soto a través de una empresa de nombre “Invercorp” le solicitó la cantidad de 100 mil pesos para aplicarlos en inversiones que redituarían intereses a favor de su persona, sin embargo, esto jamás sucedió y ahora el acusado de fraude se niega a pagar el monto invertido.
“Vemos que al momento el señor no tiene la intención ni la palabra para hacer los pagos (…) él se portaba muy amable y te explicaba cual era la manera, le entregabas tu el dinero, te daba un recibo con el nombre de la empresa, y supuestamente tenías que ir cada mas a cobrar los intereses”.


