Es el Huehue Mayor que lleva el estandarte de la tradición en la Comparsa “La Hidalgo”.
Por: Verónica Galván
Ciudad Valles, S.L.P. – En el corazón de la Huasteca Potosina, donde la tradición del Xantolo (Día de Muertos) se vive con un fervor inigualable, la figura del huehue es el pilar de la identidad cultural. Bonifacio Salvador Hernández, originario de Tanquián, encarna esta herencia con 34 años ininterrumpidos de danza, siendo actualmente el Huehue Mayor de la Comparsa La Hidalgo.
Desde hace varios años radicado en Ciudad Valles, donde se desempeña como profesor en la primaria Nuevos Horizontes de la colonia Lázaro Cárdenas, Bonifacio lleva consigo el legado familiar. Sus abuelos paternos fueron la fuente de su pasión, pues le inculcaron todo sobre el Xantolo: desde la elaboración de la ofrenda hasta la esencia de las danzas. Su abuelo, Aureliano, era un reconocido bailador de calle en una comparsa de Tanquián.
“Bailo para rescatar la identidad de nuestro pueblo, nuestras costumbres y tradiciones, para que no mueran y trasmitirlas a las nuevas generaciones”, externó.
EL SACRIFICIO Y LA ESENCIA DE LA MÁSCARA
Para Bonifacio, el Xantolo es el momento cumbre en el que se siente la visita de los difuntos, “vienen nuestros seres queridos que ya no están”, afirma.
Consciente del desgaste físico que implica la danza, Bonifacio resalta la importancia de la ligereza de la máscara tradicional, elaborada con madera de árbol de pemoche. “Cuando la madera se seca, ya no pesa”, explica, sobreponiéndose al intenso calor.
A pesar de que han atestiguado desmayos en la comparsa, los danzantes demuestran su compromiso: “Una vez que descansan, se levantan y siguen bailando de nuevo”.
Su experiencia como maestro le ha permitido compartir estos conocimientos. A lo largo de los años, ha participado en las comparsas encarnando diversos personajes de la vida cotidiana y la tradición, como el diablo rojo, la viejita, la muerte y el policía.
Como Huehue Mayor, Bonifacio siempre enfatiza a los danzantes la necesidad de hidratarse y tener mucha condición física, pues en estas fechas de gran celebración, llegan a tener hasta cuatro o cinco presentaciones diarias.
¡UN GRITO DE IDENTIDAD QUE VENCE A LA MUERTE!
Bonifacio Salvador reafirma su compromiso: “estar listo para lo que venga”. En cada salto, cada paso y cada personaje que interpreta, él y su comparsa no solo rinden homenaje a sus ancestros, sino que lanzan un grito de orgullo huasteco que resuena en toda la región.
¡Ellos son la viva prueba de que, a través de la danza, el espíritu de la tradición es más fuerte que el olvido y que el Xantolo seguirá latiendo con vigor en las venas de San Luis Potosí!


