Más de 30 colonias de la zona sur-oriente de la capital se están viendo afectadas por la falta de Agua, pero también por la inseguridad.
Por Daniela Bravo
Tras el asesinato Alejandro Leija, repartidor de agua potable, registrado el domingo en la colonia Valle Dorado, piperos se niegan a entrar a dicha colonia a realizar servicios, ante el miedo de ser víctimas de la molestia ciudadana.
La crisis del agua potable y de inseguridad que se vive en la capital potosina, comienza a recrudecerse, ya que más de 30 colonias que dependen de El Realito no solo enfrentan el desabasto del vital líquido, sino también de inseguridad.
De acuerdo con una usuaria afectada de dicha colonia, derivado de las fallas no tienen acceso al agua de red, pero aparte las pipas no quieren entrar a la colonia.
“Las pipas no quieren venir a surtir, nos urge que nos traigan agua, estamos hablando a los servicios de pipas y no quieren venir, tres pipas nos han dicho que no”.
El lunes, el Interapas afirmó que el día de ayer, martes, quedaría restablecido el servicio de El Realito, sin embargo, los habitantes de Valle Dorado y de las más de 30 colonias del sur-oriente de la ciudad, continúan sin ni una sola gota de agua.


