agosto 25, 2026

SÍGUENOS

Ser Soldado no es fácil, pero es una satisfacción para cada uno de ellos servir a la Patria

calendario

27/07/2018

“Militar la vida es descubrir el sentido de los días, es sentirse convocado. Si te decides, carga tu alma con plegarias y el rigor de tu credo convencido. Para los días más oscuros guarda la luz de la ternura que encendieron tus padres en los primeros días. Es necesario responder con el sí que compromete, y avanzar al objetivo trazado desde arriba”.

-Pedro José Giunta –

CERMONIA DE LISTA Y PARTE DE NOVEDADES

La bandera nacional es el emblema oficial de la patria, y la más sublime representante de la nacionalidad de un mexicano, uno de los atributos de más profundo respeto para los militares.

Es por eso que todos los días celebran los honores correspondientes al lábaro patrio para después proceder al pase de lista y novedades que comprueban la presencia física del personal.

“Yo me adapto con mi familia, no puedo llevarlos rigidez de mi trabajo a mi casa soy muy flexible” (Sargento primero de Infantería, Fidel Cornelio Valdez, Ayudante del 40 Batallón de Infantería)

Bajo el camuflaje de su uniforme existe el anhelo de un hombre que disfruta de su vida en familia, que ama a su patria y se entrega día a día desde hace 22 años.

Originario de Petatlán, Guerrero, el sargento primero de Infantería, Fidel Cornelio Valdez,  Ayudante del 40 Batallón de Infantería, quien se levanta todos los días a las 5:30 de la mañana ha recorrido diferentes estados junto a su familia, ya que los militares tienen que rotar de domicilio cada cierto número de años por seguridad.

“Soy casado, mi familia no tiene nada que ver con la milicia, ya tengo aproximadamente 20 años de casado, tengo tres hijos y mi familia me apoya en mi trabajo. (…) –Pregunta- que me saliera porque era mucho tiempo para verme y esas cosas. –Pregunta- Cada mes, o cada dos meses y así aguanto, en sí fue muy poco tiempo porque mis actividades que tengo cada mes o cada dos meses si estuvimos como un año aproximadamente y después decidimos casarnos, –Pregunta- Era una vecina”.

Uno de los tres hijos del sargento primero, Cornelio Valdez se enlistó en la milicia.

“Yo hablé con él mucho antes de que ingresara, y le expliqué cómo estaba la situación de trabajo, las actividades que realizamos, y el riesgo que corremos; pero bueno el riesgo lo corremos en todos los lugares, todo el tiempo y aun así él quiso ingresar y yo lo apoye. (…) Siempre se tiene la espinita, más que nada la precaución, mucho depende de la precaución de nosotros, de nuestro adiestramiento y el equipo”.

Reconoció que una de las satisfacciones más grandes es ascender a los cargos que ha obtenido conforme a su dedicación y preparación, sin embargo, no todo es fácil.

“Agresiones y pérdida de compañeros en operaciones de erradicación de enervantes, te impacta porque piensas que pudiste haber sido tú el que está en su lugar, y te quedas con una huella marcada”.

Existen diferentes especialidades dentro de la milicia, como el grupo antibombas que cuenta con el equipo necesario para la localización y desactivación de artefactos explosivos para lo cual cuenta con un traje antibombas que protege al desactivador cuyo peso es de 40 kilos aproximadamente, y un experto demora casi 20 minutos en colocárselo.

También existe el grupo de transmisiones militares, quienes se encargan de mantener el enlace permanente entre los diferentes escalones de mando, ya que deben garantizar la comunicación en todo clima tiempo y terreno.

El equipo de binomio canofilo, se compone de un hombre (manejador) y un can adiestrados para la identificación de enervantes, psicotrópicos y narcóticos, así como la búsqueda de personas.

Otro grupo más es el de sanidad que tiene como misión principal conservar el buen estado de salud del personal militar y sus derechohabientes para lo cual cuenta con botiquines de primeros auxilios, ambulancias y grandes hospitales que le permiten establecer desde un nido de heridos hasta hospitales de especialidades para devolver al combate en el menor tiempo posible al potencial humano.  

El Plan DN-III-E fue creado para prestar auxilio a la población civil cuando ocurren desastres naturales, prestan ayuda para mantener el orden y reconstruir en zonas afectadas, cuenta con material y herramienta para realizar trabajos y evacuar a las personas que lo requieran hacia los efugios temporales.

Finalmente, el equipo de transportes militares tiene como misión principal trasladar de un punto a otro personal, armamento y material haciendo uso intenso de las redes de carreteras, cuenta con los vehículos de diferentes características acordes con la misión a desarrollar y el tipo de terreno, como blindados, de transporte de personal y reconocimientos.

La Sargento primero oficinista Anabel López Jorge de la 12 zona militar, quien lleva 10 años de servicio narró un día común al interior de la milicia.  

“Me levanto por lo regular a las 6 de la mañana, tiendo mi cama, me meto a bañar y me preparo para salir a la lista de todos los días. (…) se tiende rápido la cama, 10 minutos ya está tendida la cama, 10 minutos nos bañamos, otros 10 minutos para cambiar y arreglarnos ya está todo calculado, (…) después de la lista nuestras actividades son prácticamente administrativas (…) mis funciones se realizan en una oficina, (…) después vuelve a hacer otra lista a las 2 de la tarde. (…) Tenemos horarios de desayuno, en la mañana a las 6 de la mañana está el comedor, a la 1 de la tarde es la hora de la comida, a las 6 de la tarde es la hora de la cena. (…) Por lo regular salimos a correr, regresamos nuevamente, nos bañamos, nos arreglamos y ya estamos libres”.

Para la sargento primero oficinista la situación económica en casa no fue fácil al concluir la preparatoria, por lo que una de las opciones que le brindaba la oportunidad de seguir estudiando eran las fuerzas armadas.

“Ese fue uno de los motivos, pero realmente surgió en mí ese deseo de pertenecer a las fuerzas armadas”.

Originaria de Atlautla de Victoria, México y siendo la única mimbro de su familia que pertenece a la milicia, enfrentó el desacuerdo inicial de su familia para enlistarse.

“En mi casa no estaban muy convencidos pero yo creo que al verme que estoy contenta que estoy feliz con mi trabajo aceptan todo lo que llevó a cabo”.

Para la sargento López Jorge una de las mayores dificultades es estar lejos de su familia, sin embargo, los nuevos amigos, los ascenso y todas las satisfacciones que producen pertenecer al Ejército vale la pena el sacrificio

“Yo creo que las mujeres somos capaces de todo y al igual tenemos las oportunidades aquí en el medio militar las mismas oportunidades. (…) Cuando haces las cosas con gusto nada es complicado, cuando te entregas realmente nada es complicado, y pues yo trato de siempre hacer así las cosas”.

Etiquetas

Artículos relacionados