Tras dejar al menos 65 muertos en Filipinas, 30 de ellos mineros, el tifón Mangkhut ha sembrado el caos en las ciudades de Macao y Hong Kong, con al menos dos centenares de heridos, y en varias provincias del sureste de China, donde cuatro personas han fallecido. Según los últimos datos del Centro Meteorológico Nacional, el tifón más grave del año continúa moviéndose hacia el noroeste, afectando a las provincias y regiones de Guangxi, Yunnan y Guizhou, pero con una fuerza cada vez menor.
Fallen trees and debris: this is the trail of destruction left in #HongKong by Typhoon #Mangkhut pic.twitter.com/r3YF2k0Cjm
— SCMP News (@SCMPNews) 17 de septiembre de 2018
El tifón aterrizó en la ciudad de Jiangmen (Cantón), con vientos de hasta 162 kilómetros por hora, según la estación meteorológica provincial. Horas antes el fenómeno había pasado cerca de Macao y Hong Kong, una de las ciudades más afectadas, con 213 personas heridas y cuantiosos destrozos. Más de 1.219 personas fueron evacuadas a 48 refugios temporales.
Esta ha sido una de las tormentas más poderosas de la historia que ha azotado la urbe de Hong Kong y, aunque no se ha informado de muertos, sí ha habido numerosos daños por fuertes vientos e inundaciones. “La casa no ha parado de moverse desde las ocho de la mañana y estoy muy mareada”, relata a EL PAÍS desde su domicilio Cristina Moroño, una española afincada en Hong Kong desde hace tres años, informa Victoria Pascual.
Alrededor de 20.000 hogares se quedaron sin electricidad en Hong Kong. Según señala hoy el diario South China Morning Post, la ciudad estuvo durante 10 horas en alerta roja mientras “los edificios de gran altura se balanceaban, las ventanas se rompían y los andamios se desprendían de los rascacielos”. El transporte público se suspendió, así como los vuelos del aeropuerto internacional de Hong Kong, que poco a poco está comenzando a reanudar su actividad.
Las zonas más afectadas de esta región especial china fueron las áreas costeras bajas como Lei Yue Mun, el vecindario residencial Heng Fa Chuen y el pueblo pesquero de Tai O en Lantau, que quedó anegado. Los niveles del mar subieran hasta cuatro metros por encima de lo habitual en Tsim Sha Tsui.
En la vecina Macao, que tuvo que cerrar todos sus casinos, 20.000 hogares tuvieron cortes de electricidad, varias carreteras se inundaron y al menos 17 personas resultaron heridas. Otras grandes urbes como Shenzhen y Zhuhai también sufrieron daños, mientras que en la provincia de Guanxi, alrededor de 228.000 personas fueron evacuadas y 98 vuelos fueron cancelados en Nanning, la capital de la región.
Mientras, en Filipinas continúan aumentando las víctimas. Son ya al menos 65 muertos y al menos 30 de ellos son mineros que han perdido tras un corrimiento de tierra ocurrido en el norte del país, lo que ha provocado la paralización de la actividad minera en el norte de Filipinas. Los servicios de rescate continúan este lunes las labores de búsqueda de víctimas en la mina, que se encuentra en el municipio de Itogon, en el norte del país, ya que se calcula que un centenar de mineros quedaron sepultados.



