En la antigüedad, la iglesia católica tenía la regla en la que se les impedía a los creyentes bañarse durante Semana Santa y este día purificaban sus cuerpos con el agua.
Por Fernanda Padilla
El Sábado de Gloria es una festividad previa al Domingo de Pascua, fecha en la que se celebra la resurrección de Jesús, es decir, la conmemoración del tiempo en el que el Jesús estuvo en el sepulcro después de su crucifixión.
Antiguas costumbres
Entre las costumbres llevadas a cabo por los fieles se trata sobre el uso del agua, ya que en la Edad Media, los creyentes acostumbran a mojar su cuerpo en este día.
En la antigüedad, la iglesia católica tenía la regla en la que se les impedía a los creyentes bañarse durante Semana Santa.
Se explicaba que al ser un elemento de purificación, el agua debía ser utilizada solo hasta el Sábado de Gloria, por lo que las personas se mojaban con agua para purificar el alma y lavar los pecados.
Algunos historiadores señalan que previo al domingo de Resurrección, las personas acudían a un bautismo colectivo, sin embargo, al ser tantas personas, los sacerdotes optaron por mojar a todos al mismo tiempo.
Actualmente por la crisis del agua se prohíbe desperdiciarla como hace algunos años en las que en calles enteras se tiraban litros del vital líquido al adaptar la antigua tradición.


