El escándalo en el órgano electoral no solamente genera incertidumbre en el ámbito político, también en el económico y en el social.
Tras el escándalo originado por la renuncia de Guadalupe Taddei Zavala, exconsejera presidenta del Instituto Nacional Electoral (INE), por una serie de revelaciones que señalan presuntos actos de corrupción, conflictos de interés y desvío de recursos públicos, el sector empresarial dio a conocer su preocupación por las posibles secuelas económicas.
Imelda Elizalde Castillo, presidenta de la Alianza Empresarial de San Luis Potosí, lamentó la penosa situación que vive el órgano electoral, misma que -señaló- tendrá implicaciones en materia económica, política y social; de ahí la importancia de recuperar el valor de la institucionalidad y de agrupar a diferentes sectores de la ciudadanía para solventar los posibles impactos en el país.
“Tendríamos que estar colocando nuestra voz para provocar una iniciativa en la que se revise a fondo el tema del INE y le dé certeza al país de cara las elecciones más complejas por el momento geopolítico que vive el mundo (…) el no tener certezas en un rubro tan importante como es el que define el rumbo de un país a través de una elección, obviamente nos pone en el foco de atención”.
El sector empresarial, ante la imperiosa necesidad de transparencia en este caso en particular, solicita una revisión, una evaluación y una sanción ejemplar si se descubre un mal manejo de recursos, puntualizó Imelda Elizalde al reiterar la necesidad de contar con un órgano que tenga la certeza pública para que el voto cuente con el debido valor que exige la democracia.
“Tiene que existir una claridad del proceso y se tiene que imponer una sanción en caso de que así se determine, eso le toca a las autoridades competentes. Hoy en día tenemos información que se publica en los medios, es lo que tenemos al alcance, pero, creo que debe existir un órgano que defina la situación actual de un manejo de recursos, como lo tiene un instituto tan importante para el país”.


