septiembre 2, 2026

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ONU busca la erradicación de la práctica de mutilación femenina a niñas

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09/02/2022

En comparación con hace tres décadas, hoy en día las niñas tienen un tercio menos de probabilidades de ser mutiladas, pero la pandemia de COVID-19 parece estar impulsando el aumento de la práctica.

La agencia de la ONU que lucha por la igualdad de género apoya a mujeres que quieren dejar de practicar la mutilación a niñas, pero no encuentran otra forma de ganarse la vida. La crisis desatada por la pandemia hace que este tipo de iniciativas sean más urgentes que nunca para evitar que millones de niñas más sean sometidas a esta práctica.
Durante 35 años, Yatta Fahnbulleh fue la propietaria de una “escuela del bosque” (donde las niñas se sometían a una serie de rituales, incluida la mutilación genital, para iniciarlas en la edad adulta) en Tienni,. Yatta es una de las muchas mujeres que querían parar de mutilar niñas, pero no encontraban una manera alternativa para ganarse un sustento.
Hoy en día es proveedora de comidas, gracias a la capacitación que recibió junto con otras 300 mujeres a través de la Iniciativa Spotlight de la Unión Europea y la ONU, que han sido preparadas para obtener ingresos de fuentes alternativas, como la agricultura sostenible, la fabricación de jabón o la confección de ropa, explica ONU Mujeres en un comunicado.

La mutilación genital femenina implica la “eliminación parcial o total de los genitales externos femeninos u otras lesiones de los órganos genitales femeninos por razones no médicas”, y normalmente se lleva a cabo entre la infancia y los 15 años. No tiene beneficio alguno para la salud, pero las consecuencias inmediatas y a largo plazo son numerosas: infecciones y cicatrices anormales, dolor, o incluso la muerte.

Margaret Chepoteltel sufrió la mutilación genital femenina cuando era niña.
En comparación con hace tres décadas, hoy en día las niñas tienen un tercio menos de probabilidades de ser mutiladas, pero la pandemia de COVID-19 parece estar impulsando el aumento de la práctica. No sólo está limitando el crucial trabajo de la prevención, sino que muchas mutiladoras tradicionales que necesitan urgentemente un ingreso durante la crisis económica han vuelto a dedicarse a esta práctica, acercándose a las familias directamente, puerta por puerta, en busca de trabajo. Si no se toman medidas nada, en 2030 podríamos ver hasta dos millones de niñas mutiladas que de otra manera pudieran haberse evitado.
Los datos de y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) muestran que la crisis provocada por la pandemia empujará a 96 millones de personas a la pobreza extrema para 2021, algo que puede llevar a que la mutilación y el matrimonio infantil se utilicen como mecanismos de supervivencia.

Las niñas de los grupos más marginados corren un riesgo aún mayor. El cierre de escuelas durante la pandemia ofrece mayores oportunidades para que se practique la mutilación genital femenina en el hogar, lo que sólo aumenta el riesgo de complicaciones de salud. Como la crisis pone a 11 millones de niñas en riesgo de no volver nunca a la escuela, las futuras generaciones de mujeres sin educación tienen más probabilidades de apoyar la continuación de la práctica.

Tomado de: Noticias ONU

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