En el año 2015, un equipo de investigadores japoneses ha dado un paso fascinante en este campo, crearon hologramas que no solo interactúan al tacto, sino que además se pueden sentirse en el aire.
El problema de esta tecnología que desarrollo la empresa Aerial Burton 3D es que las imágenes eran peligrosas. Excitar moléculas de aire mediante láseres para formar plasma suena exactamente tan perjudicial como parecia. El plasma dura nanosegundos, pero es tiempo suficiente para que cause quemaduras en la piel o daños en los ojos si llegamos a tocar un voxel (unidad cúbica que compone un objeto tridimensional.).
Un equipo de investigadores de las Universidades de Tsukuba, Utsunomiya, Tokio, y del Instituto Tecnológico de Nagoya han ideado una manera de que los hologramas láser sean completamente inocuos para el ser humano. El siguiente problema ahora es poder generar imágenes más grandes manteniendo la integridad y seguridad del sistema.

Ahora en el 2018 Daniel Smalley muestra su última creación. El Project Leia es una tecnología que crea imágenes tridimensionales en el aire y que por fin puede darnos ese futuro lleno de “hologramas” que el cine lleva años enseñándonos.
Lo que Daniel Smalley y sus colegas de la Universidad Brigham Young, en Utah, han logrado es un dispositivo que proyecta imágenes verdaderamente tridimensionales mediante láseres. En lugar de excitar una partícula hasta el estado de plasma para que brille, lo que este profesor de ingeniería de la computación y experto en holografía ha hecho es lograr que los láseres capturen la partícula y la muevan en el aire como si fuera una especie de puntero.

En esencia, el sistema es como imprimir en 3D, pero con luz. Para crear diferente tonalidades solo hay que variar la longitud de onda de los láser. De momento, los resultados también son bastante rústicos (el logotipo de la universidad, pequeños objetos geométricos y hasta una imagen de la princesa Leia en la icónica escena de Star Wars, solo que no en movimiento).
La buena noticia es que la nueva tecnología creada en Brigham tiene mucho margen de mejora. El método de mover partículas en el aire es novedoso y escalable.


