octubre 30, 2026

SÍGUENOS

Ni a los acarreados les dio la cara Xavier Nava

calendario

01/10/2020

• El Segundo Informe de Nava plagado de opacidad, de “amigos” de lujo, y de tortas y refrescos para los otros

La mañana de este miércoles 30 de septiembre se llevó a cabo un “peculiar” Segundo Informe de Actividades del aún presidente municipal de la ciudad de San Luis Potosí, Xavier Nava Palacios. En esta segunda rendición de cuentas hubo algunas diferencias y algunas constantes que destacar ante un evento que fue todo, menos transparente y amigable con la ciudadanía.

Desde horas antes del evento protocolario programado para transmitirse por algunos medios (por demás oficialistas) a las 12 del mediodía, un –en realidad- por demás excesivo cerco de seguridad se implementó en las inmediaciones del Museo Laberinto de las Ciencias y las Artes, recinto en el que se llevó a cabo este informe que, por pretextos de la pandemia, fue cerrado a la ciudadanía.

Mucho antes de los accesos principales a la puerta principal del Museo un grupo de policías municipales, con patrullas para cerrar el paso vehicular y con vallas de seguridad para evitar el paso a la ciudadanía, fueron instalados ante el asombro de propios extraños, incluso de los SÍ invitados a la ceremonia que no daban crédito y que no sabían por dónde ingresar al lugar.

Sin embargo, en esta artimaña que, lejos de proteger a la población de posibles contagios demostró el extremo e intangible miedo que Nava Palacios le tiene a sus representados; brilló con singular y folclórica alegría una de las más lamentables y acostumbradas prácticas que se creían incluso extintas. Más ahora en tiempos de pandemia: la de los ACARREADOS.

Eran las 11:30 de la mañana y ya era visible como un grupo de alrededor de 80 personas dividas en cada una de las dos vallas perimetrales de seguridad a 500 metros de la entrada principal al recinto permanecían serías, con cartulinas y pancartas aún sin desplegar, en actitud de espera bajo la mirada incierta de saber ¿qué es lo que deben de hacer? Y claro… con la torta y el refresco a un lado.

Tal vez el llamado de apoyo de estos ciudadanos (para nada espontáneos) no se entendió en un principio por los medios no oficiales que se dieron cita a las afueras del Museo Laberinto para ver qué se podía hacer o a quién se podía entrevistar, ya los ciudadanos jamás descubrieron sus cartulinas, ni ante la llegada de algunos invitados de renombre, pero, en un momento el show tuvo lugar.

Tras cerca de la hora y media de transcurrido el Segundo Informe navista la acostumbrada coreografía de “manifestantes amigables” inició bajo la tutela de los asoleados funcionarios que se encontraban en el lugar, todos ellos obviamente orquestados por el director de Concertación Política del Ayuntamiento: Jaime Galván Valencia.

Habrá que decir que en un principio fueron sus súbditos, los de traje y no los de camisa blanca con el slogan “Tiempo de Unidad”, los que iniciaron a intento de formas muy discretas con el movimiento poco fríamente calculado de las personas presentes, pero, Jaime no podía dejar de lado el avante protagonismo que le infiere su cargo… el de acarrear gente.

La atmosfera enmarcada de un agobiante sol estaba plagada de incertidumbre ante la próxima salida de funcionarios y, obviamente la de Nava Palacios, lo que generó el despliegue de las famosas cartulinas, todas y cada una de ellas con elogios para el alcalde, todas azules, amarillas o rosas, y curiosamente todas escritas con la misma letra.

Fue entonces que ambos grupos se replegaron y en donde se observó más a detalle las bolsas de comida que contenían: la torta, una manzana y una botella de refresco del mismo color para todos. Un “manifestante” cargaba una caja de agua (de la que después se sirvieron los propios funcionarios), mientras que varias madres de familia lidiaban con sus pequeños.

Sí, una “manifestación de apoyo” que duró más de tres horas para sus participantes, quienes tuvieron que soportar el calor y el sol que pegaba a plomo y entre quienes había niños y personas adultas mayores que, a pesar de la pandemia, tuvieron que acudir a “echarle porras” al alcalde, no por gusto, pero sí bajo las órdenes de aquellos que merodeaban alrededor de Jaime Galván para escuchar sus indicaciones.

Varias fueron las ocasiones en que el actual trabajador municipal fue sorprendido dando indicaciones, en todas y cada una de ellas trató de evitar la cámara y a su vez de evadir a los “manifestantes” líderes del pobre y asoleado rebaño que solicitaban su apoyo (aunque fuera moral), sin embargo, no pudo escapar ni de la lente, ni de los ahí presentes, ni del enojo que le desbordaba por la frente.

Dieron las 2:45 de la tarde, más de una hora de que había concluido oficialmente el evento, y lo peor de esta desafortunada aventura estaba por iniciar. Poco a poco la fluidez de los coches del lujo que salían del recinto trasladando a los invitados de lujo dejó de ser abundante, fue entonces que los asoleados invitados de torta y refresco se esperanzaron para poder lograr su cometido: el de enseñar sus similares pancartas.

El hecho como tal jamás sucedió. Ante la mirada desconcertada de los presentes se dieron cuenta que Nava Palacios simplemente ya no estaba en el lugar, que fiel a su costumbre se salió por la puerta de atrás, que hasta a ellos los dejó plantados. Algo tardo, pero no perezoso, el titular de Concertación Política no tuvo de otra más que dejar ir a algunos de sus invitados que se fueron con la cartulina, la torta y el refresco en la mano, pero sin cumplir el cometido.

Irónico resulta pensar que ni siquiera la “vieja confiable” le salió al edil, tan irónico como leer las cartulinas que entre algunas desconcertantes frases decían: “San Luis avanza con Nava”, “Gracias por iluminar el Río Santiago” o “Gracias por GOBERNAR CON PUERTAS ABIERTAS” … casi, casi tan irónico como tener de director de Concertación Política a alguien acusado de la compra de votos en las campañas internas de su partido hace 5 años, en fin.

Etiquetas

Artículos relacionados