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El coronel Héctor Miguel Vargas Carrillo, murió la noche del viernes tras ser emboscado un convoy militar en la sierra de Coalcomán, confirmaron fuentes oficiales.

La víctima era además comandante del 65 Batallón de Infantería. El ataque también dejó heridos a otros 9 soldados mexicanos, de los cuales 5 se reportan graves, según un informe policial.

De acuerdo a las primeras investigaciones, el Coronel Vargas Carrrillo y los hombres a su mando transitaban el varios vehículos militares sobre la carretera Coalcomán—Apatzingán; realizan “recorrido de reconocimiento”; así se define a las labores de vigilancia en las fuerzas castrenses.

Fue entre las comunidades de Maguey Verde y Laguna Seca, donde el convoy de la Sedena se encontró con una célula del crimen organizado, cuyo integrantes abrieron fuego contra las fuerzas federales.

Según informes oficiales, los activos del Ejército Mexicano repelieron la agresión y a pesar de que varios soldados cayeron heridos, replegaron a los agresores.

Al verse superados, los hampones subieron a varios vehículos entre los cuales había al menos dos “monstruos”, como se les conoce a esos automotores modificados y provistos con blindaje artesanal.

Con la ayuda de eso vehículos pesados, los pistoleros se abrieron paso y lograron huir. Con base en información forense se pudo saber que el jefe militar fue arrollado con uno de los “Monstruos”.

Según fuentes de la 43 Zona Militar, con sede en Apatzingán, el Coronel Héctor Miguel Vargas tenía de 49 años de edad. Murió a consecuencia de lesiones en el tórax, producto del atropellamiento.

También se pudo saber que los 9 soldados heridos fueron trasladados vía a aérea a un hospital de la Secretaría de la Defensa Nacional.

Desde hace cinco años, en Coalcomán, dos grupos rivales se disputan el control de las actividades delictivas, particularmente producción de drogas sintéticas y explotación ilegal de minas.

La pelea entre el Cartel Jalisco Nueva Generación y un grupo criminal conocido como Cárteles Unidos, mantiene en vilo a los habitantes de este municipio enclavado en la Sierra Madre Occidental. De acuerdo a informes oficiales, todas las semanas se registran balaceras en comunidades serranas protagonizadas por esos dos frentes antagónicos.

Hace menos de un año, Ejército, Guardia Nacional y Guardia Civil de Michoacán retomaron los operativos en esa zona conflictiva, pero no han logrado neutralizar a los cárteles que a sangre y fuego se pelean el territorio.

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