La Navidad ya no solo huele a pino, canela y ponche, también huele —para algunos— a modas y gustos un poco difícil de explicar.
Por: Daniela Pérez
En cada temporada decembrina, las estantes comerciales se convierten en un espacio de tendencias tan inesperadas como llamativas. La Navidad ya no solo huele a pino, canela y ponche, también huele —para algunos— a modas y gustos un poco difícil de explicar siendo parte de la misma magia de esta temporada. Más allá de los tradicionales nacimientos, esferas y luces, este año destacan objetos que mezclan nostalgia, humor y una estética que divide opiniones.
El equipo de CN13 Noticias, nos dimos la tarea de recorrer algunos centros comerciales de la capital de SLP, donde nos dimos cuenta que la Navidad, al parecer, también abraza lo raro.


Cuando la ternura se exagera
Entre los artículos más vistos este año aparecen calcetas y coronas con personajes infantiles clásicos, reinventados con atuendos invernales, colores pastel y texturas afelpadas, dejando incluso un poco de lado los colores que han representado por años la navidad (rojo, verde, dorado,
etc.). Estas piezas buscan despertar una sensación de recuerdo a un momento de nuestra infancia. Lo que antes provocaba ternura hoy provoca debate: ¿es nostalgia… o exceso?




Peluches que rompen el molde
Actualmente, la moda navideña no se limita a lo adorable ni a lo tradicional, ya que también aparecen peluches con expresiones exageradas, dientes extraños y miradas inquietantes. Se trata de una estética que juega con lo grotesco y lo irónico, dirigida a un público que busca diferenciarse de lo convencional y regalar algo que provoque realmente una sorpresa que seguramente jamás se olvidará.

¿Clásicos reinterpretados?
Incluso los símbolos más tradicionales como el árbol navideño han sido objeto de reinterpretaciones curiosas. Ahora ya no es tan poco común ver en la casa de una tía, amiga o familiar pinos navideños color rosa, rojos, negros, etc. Acompañados de figuras luminosas de acuerdo a alguna temática o personajes caricaturizados, combinados con iluminación, colores intensos y formas distintas, las cuales ahora son parte de la nueva decoración en las familias. Para algunos, son divertidos; para otros, un ejemplo claro de cómo la mercadotecnia transforma cualquier símbolo.



¿Moda pasajera o nueva tradición?
Estas modas extrañas, sin duda reflejan un cambio en la forma de celebrar: menos solemnidad y más juego visual. Mientras algunos consumidores las adoptan como una forma de romper con lo tradicional, otros las observan con extrañeza. Lo cierto es que la Navidad contemporánea ya no se limita a lo clásico; ahora también deja espacio para lo raro, lo excéntrico e incluso deja volar la imaginación.
¿Tú qué prefieres, lo tradicional o lo “moderno”


