El Dribe
El camino más corto para que las directivas calmen las aguas complaciendo a los aficionados es córtale la cabeza al técnico en turno, una semana anterior a su despido los respaldan y respetan su trabajo, pero para la siguiente jornada; están fuera del plantel.
Es claro que un porcentaje muy alto del éxito de un estratega depende en gran medida de la relación que tenga con sus jugadores, la gestión de grupo se ha convertido jerárquicamente en la de hasta arriba de la pirámide de virtudes y aptitudes, el jugador se ha dado cuenta que siempre resultará más fácil dar por terminado el contrato de un rostro visible y su grupo de trabajo que el de uno o varios jugadores del plantel.
Así de bote pronto el caso de Mohamed y Paul Aguilar; en un torneo en el que tuvieron diferencias futbolísticas porque al defensor no le justaba la posición en la que el argentino lo alineaba a pesar de que Mohamed logró conseguir el campeonato para las águilas del América su salida fue inminente al término del torneo, pesó más la postura inconforme del jugador que los resultados obtenidos.
Podrían ser 8 los técnicos cesados, uno tiene la fortuna de contar con el apoyo total del dueño del equipo, no ha tenido los mejores resultados y cada partido es un volado, tampoco ha encontrado un equilibrio y aun así se le sigue dando la continuidad aunque al equipo no se le vean ni pies ni cabeza, pero a diferencia otros clubes, el jugador parece respaldarlo y su actitud en cada encuentro denota a jugadores que quieren pero que no pueden, hay de dos sopas, los jugadores quieren mucho a Leaño o saben que pese a los resultados la continuidad del técnico no está en duda y la de ellos sí.
La eterna pregunta que se les hace a los jugadores y exjugadores es, ¿Se le tiende la cama al técnico?… La respuesta es la automática, el discurso de “no puedo hablar por los demás, pero puedo decirte que en lo personal siempre fui/soy un profesional” cada vez es menos creíble, es muy visible el cambio de actitud cuando un equipo cambia de técnico, de ahí el dicho de ¡Equipo que estrena técnico, equipo que gana! Sí, los jugadores le tienden la cama a sus técnicos.
El poder de las redes sociales es un nuevo factor que le juega en contra a los directores técnicos, especialmente para los que dirigen a los equipos más populares, porque es imposible que el estilo de juego o los jugadores que decide partan como titulares sean del agrado de todos y ante un mal resultado se convierten en tendencia, con razón o sin ella, los errores cada vez son más evidenciados y los obliga a caminar sobre la cuerda floja partido a partido.
La baraja de técnicos empezó a cambiar, o al menos a renovarse, ya no se rotan los mismos de siempre, el profe Cruz, La Volpe, Enrique Mesa y los Tena ya le dejaron su puesto de comodín a los Vucetich, Siboldi y Cristante.
Caso aparte lo del Tuca Ferreti, podrá ser muy enojón, defensivo o lo que quieran, pero se las ha arreglado para tener procesos largos en este complicadísimo futbol mexicano que exige resultados con inmediatez.
El espectáculo futbolístico también se ve afectado, entregándonos partidos aburridísimos, ejemplo resiente el Pumas vs América, y cómo no, ante el posible despido los entrenadores proponen un juego para buscar no perder, no para intentar ganar, comprensible, cuidan su trabajo, pero… ¿Y el espectáculo? Nadie quiere ver partidos sin goles y donde ningún equipo asume riesgos.
Necaxa, Atlético de San Luis, Querétaro, Santos, América, Monterrey y Mazatlán son los equipos que le aplicaron la guillotina a los directores técnicos que iniciaron el torneo, ¿Quién será la próxima víctima? El nombre que más suena es el de Leaño, pero también es el caso del técnico más arropado por la directiva.


