Lebron James jugará en los Lakers la próxima temporada. El acuerdo, por cuatro años y 154 millones de dólares, según anunció Klutch Sports Group, la empresa que representa a ‘King’ James y a otras grandes estrellas de la NBA, pone fin a semanas de rumores y especulaciones en torno al futuro de la estrella estadounidense y sitúa, de nuevo, en el escenario al equipo angelino.
Por primera vez en su carrera, LeBron abandona la Conferencia Este, solo había militado en los Cleveland Cavaliers y en los Miami Heat, y a sus 33 años llegará al ‘salvaje Oeste’, donde la última temporada se vivió bajo el dominio de los Houston Rockets y los Golden State Warriors.
En los Lakers, segunda organización con más anillos de la historia y que lleva cinco temporadas sin alcanzar los ‘playoffs’, LeBron se encontrará con un equipo con jóvenes jugadores como Lonzo Ball, Brandon Ingram, Kyle Kuzma o Josh Hart que el pasado curso ya dejaron destellos de lo que pueden llegar a ser.
Lebron deja Cleveland, pero esta vez no como ocurrió cuando se fue a Miami, en el 2010, como parte del ‘Big Three’, de los Heat con Wade y Bosh, lo que disparó el odio entre la afición de Ohio. Esta vez se va con la bendición incluso del propietario de los Cavs, Brad Gilbert, que le ha agradecido que condujera a la franquicia al título en el 2016, acabando con una sequía de 52 años. “Todo nuestro aprecio y gratitud por lo que nos has dado con con el uniforme de los Cavaliers”, le expresa en una carta abierta.

