En los primeros meses del bebé existen nueve reconocimientos médicos que no puedes obviar.
Todas las citas que un bebé puede tener con un pediatra son importantes. No obstante, durante el primer año de vida, existen nueve reconocimientos imperativos para el desarrollo normal de tu bebé.
Al nacer:
El primer examen del bebé ocurre apenas es alumbrado. Se le conoce como Test de Apgar, y evalúa los siguientes aspectos:
- Frecuencia cardiaca y respiración.
- Tono muscular del bebé.
- Color de piel.
- Respuesta a estímulos externos.
Las variables son puntuadas del 0 al 10, y su resultado nos otorga indicaciones de cómo el bebé ha llevado el proceso de parto. Si la puntuación final es de 7 o más, está en buenas condiciones; si se ubica entre 4 y 6, quizás necesite ayuda para respirar, y un puntaje inferior a 3 exige reanimación.
Horas después de nacer:
La segunda revisión de su vida es un examen físico mucho más exhaustivo que el primero. El pediatra del hospital lo realiza dentro de las primeras veinticuatro horas de vida, y el examen trata los siguientes puntos:
- Estado de la fontanela, la zona blanda de la coronilla, el lugar donde aún no se unen los huesos del cráneo.
- La simetría de los ojos, boca, y clavícula.
- Revisión del tórax
- Revisión de las caderas para descartar luxaciones congénitas.
Desde el cuarto día:
A partir del cuarto día debemos acudir a un centro de salud junto a nuestra bebé para que sea sometida a la tercera revisión de su vida, y la segunda sea tratado su talón. Este tercer reconocimiento todavía no entra en la categoría de pediatría general.

A las 2 semanas de nacido:
El bebé tendrá su cuarta revisión cuando se cumplan quince días desde su nacimiento. Esta cita puede enfocarse también en la situación de la madre, pero por lo general atiende más al recién nacido. Los puntos que aborda esta cuarta cita son los siguientes:
- Estado general del bebé. La pérdida de peso es común, pero será su apariencia lo que nos indique si ha evolucionado bien o no.
- Color de piel. Si el tono es amarillento, puede ser indicador de que la cría esté desarrollando ictericia, problemas para la eliminación de la bilirrubina.
- Tono muscular, movilidad y reflejos básicos.
Al mes de nacido:
La primera toma de contacto con el pediatra. Es el inicio de una larga relación que debe ser cimentada en la comunicación y la confianza. Además de exploraciones físicas, el pediatra también nos dará consejos para desarrollar hábitos saludables y un ambiente hogareño agradable.
Las medidas de bebé fueron tomadas al nacer, pero el pediatra continuará el seguimiento por todo el año de vida del paciente en orden de realizar su gráfica de crecimiento y desarrollo. Podemos decir que este es el primer reconocimiento pleno de pediatría general que tendrá nuestro bebé.

A los 2 meses de nacido:
El sexto reconocimiento del bebé estará profundamente marcado por las vacunas que le sean proporcionadas. No obstante, volverá a medir y a pesar a nuestro hijo. También estudiará sus oídos y sus reflejos.
En esta cita se vuelve muy importante la información que nosotros como padres le brindemos al pediatra, que solicitará nuestras observaciones respecto a los hábitos alimenticios o de descanso de nuestro bebé en orden de aconsejarnos.
A los 4 meses de nacido:
Uno de los temas del séptimo reconocimiento consiste en la guiatura del pediatra referente al inicio de la disminución del proceso de lactancia materna, que algunos bebés inician a los cuatro meses de nacido.
El pediatra nos ofrecerá recomendaciones sobre qué alimentos incluir en la dieta del bebé y cuáles no, además de indicar en qué periodo del día es más recomendable hacerlo.
A los 6 meses:
Para el octavo reconocimiento, nosotros ya deberíamos saber cuáles serán los exámenes a los cuales será sometido nuestro bebé. En teoría, sabemos que nuestro bebé será objeto de las siguientes pruebas:
- Nuevo examen físico completo.
- Tercera dosis de vacunas
- Pesaje y medición de altura y perímetro craneal.
- Examen de desarrollo psicomotriz.
10 – 12 meses de nacido:
El último reconocimiento de los nueve ineludibles se enfocará si la capacidad del niño para pararse, además de los intentos fallidos o exitosos de él por decir su primera palabra.



