Se establece la creación de lactarios o salas de lactancia para que las mujeres ejercezan el derecho a la lactancia humana, en condiciones de calidad y calidez en su centro de trabajo.
Atendiendo a las necesidades de las madres potosinas, la LXIV Legislatura del Congreso del Estado aprobó la Ley de Lactancia para el Estado de San Luis Potosí, para proteger a las y los lactantes, a través de la protección, promoción, y respeto de la lactancia materna.
La lactancia materna o lactancia humana, es la alimentación con leche del seno materno que proporciona a los recién nacidos, niñas y niños menores de dos años, todos los nutrientes e hidratación que necesitan para crecer y que su sistema inmunológico se desarrolle plenamente, la lactancia materna aporta beneficios emocionales y psicológicos tanto al lactante como a la madre.
En esta nueva ley, propuesta por las diputadas Aranzazu Puente Bustindui y Mireya Vancini Villanueva, se abordan diferentes aspectos, como la disponibilidad de espacios adecuados y privados para la lactancia en lugares públicos y en los centros de trabajo, la protección de los derechos de las mujeres lactantes y las obligaciones pertinentes de las instituciones públicas y privadas
Se establece en esta ley, la creación de lactarios o salas de lactancia para conservar las características de higiene, privacidad, confortabilidad, tranquilidad y accesibilidad; lo cual permitirá a las mujeres ejercer el derecho a la lactancia humana, en condiciones de calidad y calidez en su centro de trabajo, así como promover y fortalecer la conciliación trabajo-familia, permitiendo a las madres trabajadoras contar con opciones para la toma de decisiones respecto de la alimentación y salud de sus hijas e hijos.
Además, se establece que el Estado a través de la Secretaría de Salud propondrá de manera anual a la Federación la instalación de bancos de leche humana y lactarios en los hospitales y centros de salud de atención materno- infantil en la Entidad.
Con esto, se busca apoyar a las mujeres que tienen que volver al trabajo después del nacimiento de sus hijos, y hacen frente a una serie de problemas y presiones que suelen obligarlas a dejar la lactancia materna exclusiva antes de tiempo. Las madres que trabajan necesitan apoyo, incluidas estas medidas legislativas, para poder continuar y asegurar la lactancia.
Se ha identificado que el soporte y promoción de la lactancia materna en el trabajo puede incrementar la eficiencia y productividad y, a su vez, reducir el ausentismo, ya que, entre otras cosas, las mujeres que lactan suelen faltar menos al trabajo debido a que sus bebés se enferman menos.


