– Canacope pide a Gobierno Federal más apoyo para pymes y a Profeco buscar estabilización de precios.
Por Jazmín Viramontes
El aumento a productos de la canasta básica, como el huevo, que llegó a superar los 100 pesos por kilo en algunas regiones del país, ha pegado en el bolsillo de las familias y en las pequeñas y medianas empresas, así como en las microempresas, indicó el presidente de la Cámara Nacional de Comercio en Pequeño (Canacope) en San Luis Potosí, Armando Reyes Sías.
“Toda esa clase de incrementos que se ha dado nos está afectando mucho al comercio pequeño y principalmente al bolsillo de las amas de casa, porque desgraciadamente los precios se han dado y no ha habido un control, porque ya los salarios no alcanzan para consumir lo de la canasta básica”.
Explicó que aunque en San Luis Potosí no se llegó a precios tan elevados, es un producto muy esencial, al igual que las tortillas, que también han tenido aumentos significativos en sus precios.
“Hablamos del huevo, el precio aquí afortunadamente aquí ha sido una de las partes que ha podido controlarse un poquito más, que no que ha rebasado los 50 pesos, en algunos lugares depende marcas de huevo, pero aparte del huevo y subió la tortilla. El año pasado tuvimos incrementos muy desastrosos”.
Reyes Sías agregó que se requiere mayor apoyo del Gobierno Federal, sobre todo para quienes son empresarios en pequeño, pues en muchas ocasiones apuestan todo su capital e incluso su patrimonio en emprendimientos que esperan puedan prosperar y debido a la pandemia, muchos vivieron una situación crítica.
“Yo pediría mucho a la Secretaría de Economía y a Profeco que son las únicas estancias que pudieran entrar en cómo poder estabilizar los precios a la canasta básica”.
Por su parte, la señora María Esmeralda Jaso López, quien tiene su negocio de venta de desayunos y comida en el Mercado La Merced, coincidió en que el incremento en productos como el huevo ha sido un gran reto para sacar adelante sus pequeños comercios.
“El huevo aumentó, el aceite aumentó, el limón, el frijol, la tortilla, el bolillo, la verdad es que sí, nos está afectando bastante, al menos aquí en este negocio tratamos de no elevar tanto el precio de los costos de los alimentos, pero si nos vemos de repente muy apretados para sacar gastos, sueldos, estar surtiendo, estar pagando proveedores de todo tipo”.
Explicó que debido a que esta situación también impacta en los bolsillos de las familias, las ventas han disminuido, por lo que tienen que buscar estrategias para mantener lo más posible el promedio de ventas y sobre todo no incrementar tanto sus precios.
“Lo único que nosotros estamos haciendo es que, antes, la comida o el desayuno ya llevaban el refresco, pero la verdad es que por la situación pues el refresco ya no entra dentro del menú”.


