Empresarios del sector vitivinícola piden un mayor análisis a las Leyes de Ingresos para evitar incrementos desmedidos.
Por: Azdruval Vélez Hernández
Las elevadas tasas del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) aplicadas a la industria vitivinícola en México afectan la competitividad de los productos nacionales, lo que dificulta su incursión en los mercados internacionales, aseguró José Eduardo Lomelí Robles, director de Mezcal Júrame.
El empresario explicó que los incrementos al IEPS, sumado al Impuesto al Valor Agregado (IVA), resultan en un precio final de cada botella de destilado que, más de la mitad, corresponde únicamente a las cargas fiscales, mientras el resto es el valor real del producto.
”Te voy a poner un ejemplo, en Estados Unidos una botella de Mezcal Júrame, aún después de traslados, impuestos, u otros costos, allá, con más poder adquisitivo, tiene el mismo valor que en nuestro país, lo que pasa es que aquí los impuestos que se cargan son muy altos, y provoca que se pierda competitividad”.
El director de Mezcal Júrame señaló que México es uno de los dos países que en el planeta castigan de manera tan severa la producción de vinos o destilados. Además, en el caso de nuestro país, los impuestos no se traducen en políticas de salud eficaces, que es el suouesto objetivo de estas cargas fiscales.
Lomelí Robles advirtió que, ante esta situación, el Consejo Mexicano Regulador de la Calidad del Mezcal ha solicitado reiteradamente a los diputados federales que actúen con mayor responsabilidad y análisis al revisar las Leyes de Ingreso presentadas por el Gobierno Federal.
“El objetivo es que los legisladores tomen conciencia del impacto negativo que un IEPS excesivo genera en la industria, porque una bebida que no logra ser fuerte y competitiva dentro de su propio país, difícilmente tendrá éxito al intentar competir en el extranjero”.


