Sus víctimas son los adultos mayores, María Luisa Juárez cayó en el engaño
Por Miguel Ángel Lucio
Bajo la promesa de cambiarle su televisión, de las ya modernas, por otra aún mejor, María Luisa Juárez Arroyo, una mujer de 90 años de edad, dejó ingresar a su domicilio a un joven, quien toco su puerta y se identificó como trabajador de la desaparecida Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol).
“Vestida con pantalón de mezclilla y camisita, y cachucita, eso fue lo único que yo me fije, y luego me dice porque ahorita me voy a llevar su televisión, porque ahorita le van a dar otro más grande, me tiene que acompañar, yo la llevo para que se la den y yo se la traigo”.
Además de la televisión, el sujeto se llevó otro aparato eléctrico, la credencial de votar y una tarjeta bancaría, ahí a María Luisa el gobierno federal, a través de la Secretaría del Bienestar, le depositan su apoyo social.
“Y luego me decía, deme mil pesos, no tiene mil pesos que me dé, yo le digo dinero no tengo, pero no me puse hablar con él porque dije ya es un robo, me pongo y me va a dar un golpe”.
El sujeto, aprovechándose de un descuido de María Luisa, huyó de la vivienda, llevándose lo poco que pudo cargar.
Los hechos ocurrieron en la calle de Fernando Rosas, una de las zonas donde la mayoría de sus habitantes son adultos mayores, sin embargo, está no es la primera vez que está persona disfrazada de trabajador de la desaparecida Sedesol comete el mismo delito.


