Se trataría de un síndrome que fue descubierto en febrero; sostienen que esto podría ocurrir en uno de cada millón de casos.

Un grupo de expertos reveló las posibles causas de la serie de casos de coágulos sanguíneos, denominados embolias o trombos, que se han relacionado con la aplicación de la vacuna contra el coronavirus de AstraZeneca, las cuales tendrían un origen en un síndrome detectado el 27 de febrero de este año.

El director del estudio y especialista en coagulación, Andreas Greinacher, fue quien lideró los análisis del equipo de la universidad alemana de Greifswald, que investigó los casos que generaron las constantes suspensiones a las campañas de inoculación con la dosis desarrollada conjuntamente entre la farmacéutica y la Universidad de Oxford, la cual hace frente al covid-19.

En la revista Research Square, el equipo detalló que los casos de coágulos fueron nombrados como síndrome de trombocitopenia inmunitaria protrombótica inducida por la vacuna (VIPIT, por sus siglas en inglés), los cuales son provocados por una combinación poco usual de síntomas: coágulos sanguíneos generalizados, recuento bajo de plaquetas y, a veces, sangrado.

¿Cómo se descubrió el VIPIT?

Fue el 27 de febrero de 2021 cuando la hematóloga de la Universidad Médica de Viena, Sabine Eichinger, dio con este síndrome tras atender a una enfermera de 49 años que fue llevada a un centro asistencial tras presentar náuseas, malestar estomacal, plaquetas bajas y un cuadro de coágulo sanguíneo que desarrolló en las venas ubicadas en la zona abdominal.

La paciente murió al día siguiente de su hospitalización, mientras que el caso generó varias interrogantes a la especialista, quien buscó las respuestas de cómo las plaquetas, en niveles bajos, pudieron provocar  coagulación, siendo que, por lo general, están asociadas al desarrollo del sangrado. Además, la combinación inusual es también un efecto secundario de la heparina denominado HIT (trombocitopenia inducida por heparina).

El mismo Greinacher y su equipo manifestaron que el desarrollo de este conjunto de síntomas “se asemeja a un efecto secundario poco común de la heparina, un anticoagulante llamado trombocitopenia inducida por heparina (HIT)”.

“La vacuna AZD1222 (la dosis de AstraZeneca y la Universidad de Oxford) se asocia con el desarrollo de un trastorno protrombótico que se asemeja clínicamente a la trombocitopenia inducida por heparina, pero que muestra un perfil serológico diferente”, dice el estudio.

Especialistas como el doctor Oriol Mitjà, experto en enfermedades infecciosas e integrante del Consejo Europeo de Investigación, informó que con éste y otros estudios se revela que los casos se pueden dar “uno entre un millón”, induciéndose debido a “una activación de las plaquetas que formarían trombos”. 

¿Cómo se puede tratar los síndromes de VIPIT? 

Según Mitjà, los cuadros que se presenten “se deben identificar pronto y tratar con inmunoglobulinas endovenosas”.

Las inmunoglobulinas son componentes de la sangre humana de donantes sanos y administradas por vía intravenosa que sirven para “tratar enfermedades infecciosas o inflamatorias en algunos pacientes con enfermedades autoinmunes, que son aquellas en las que las defensas atacan a los propios componentes del cuerpo”, en base a la definición del Consejo de Salud de la Generalidad Valenciana, en España.

Por lo mismo es que los especialistas han recalcado en la importancia de estar pendientes al buen proceso de identificación de algunos cuadros, especialmente ante fuertes dolores de cabeza o síntomas neurológicos tras ser inyectados con la dosis, esto para un pronto tratamiento.

Fuente: Milenio 

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