Aseguró que la salida de Paul Ibarra fue por pérdida de la confianza, ya que éste le ocultaba documentos e incluso le “robó” trenzas para pelucas oncológicas.
Por Fernanda Padilla
La diputada Alejandra Valdés Martínez aseguró que no extorsionaba a su exasesor, Paul Ibarra Collazo; explicó que ella le hizo un préstamo de 29 mil pesos, por lo que justificó era la cantidad que le había hecho mediante depósitos, además de que señaló Ibarra Collazo se asignó por su propia cuenta un sueldo de 50 mil pesos mensuales.
“Cuando esta persona salió, sí hubo algunos problemas de confianza, ya que se adjudicó un sueldo que no se le había puesto de 50 mil pesos, él ganaba 50 mil pesos, yo le presté 29 mil pesos para una inscripción a la Universidad Ibero, él me hizo algunos pagos”.
Indicó que sus abogados le revelaron que no hay ninguna denuncia, y resaltó no habrá ningún motivo para validarla en caso de que el exasesor presente alguna más adelante.
“Ni siquiera sabía del aumento que se les había hecho a los asesores, (…) él me lleva el documento, yo lo firmo, pero nunca puse las cantidades, (…) le comento porque lo hizo sin mi autorización, porque yo firmé el documento y las cantidades no estaban puestas, yo le tenía mucha confianza él, era mi mano derecha, (…) él me dijo que se había puesto ese sueldo y lo tengo en un mensaje que porque él se lo merecía”.
La congresista acusó incluso a Ibarra Collazo de guardar cerca de 40 trenzas para pelucas oncológicas.
“Él dejó de venir tres días y yo hice que abrieran el cajón que él tenía en su escritorio, tenía más de 40 trenzas de las que me daban a mí para las pelucas oncológicas, cada una de esas trenzas vale $300, (…) tenía esas trenzas escondidas en su cajón, documentos que nunca me fueron entregados, invitaciones, el seguro de vida de mis hijos; fueron situaciones que a mí me fueron haciendo pensar que ya no podía seguir trabajando conmigo”.
Aseguró que ella no tiene familiares trabajando en el Legislativo, además que atribuyó es solo un golpeteo político.
“Que sean conocidos no significa que tenga que ser mi familia, (…) no hay ningún vínculo, cómo pueden decir que tengo a mi hijastra, cuando ni siquiera estoy casada, estoy en un trámite de divorcio. (…) Yo pienso que son golpeteos políticos, por ahí alguien ha de estar atrás de él”.


