Los comercios más afectados son los que se encuentran en la calle Guerrero, la cual se prometió concluiría hace seis meses. 

Por Miguel Ángel Lucio

Desde hace nueve meses, Laura Martínez, comerciante establecida del Centro Histórico, cerró las puertas de su negocio, pues por su condición física, le impedía desplazarse libremente ahora que se comenzó con las obras de rehabilitación de la calle Guerrero, lugar donde se encuentra su boutique, ahora que ya puede circular por la zona, no solo perdió ventas, también a sus clientes.

“Mis demás vecinos sí abrían, pero ellos tuvieron bajas ventas, yo definitivamente ceros, tengo que pagar la renta, tengo que pagar chofer, porque si no le pago al chófer pues me quedo sin chófer, él necesita su salario”.

El retaso de las obras es evidente, pues primero se prometió que los trabajos se concluirían en un periodo de tres meses, sin embargo, ya han transcurrido nueve y aun no se concluyen, ya que aún falta reparar algunos detalles, mientras tanto Laura, quien recientemente volvió abrir su negocio, sigue sin tener ventas.

“Y ahorita todavía no tenemos una solución, a mí me habían comentado mis vecinos que se iba a dar un apoyo y se me hizo perfecto”. 

Pero desafortunadamente, cerca de 10 comerciantes establecidos no fueron calificados como idóneos para tener acceso a un crédito que oscilaba entre los 10 mil y 20 mil pesos, mismo que solicitaron ante el Sistema de Financiamiento para el Desarrollo del Estado (SIFIDE), y fueron rechazados por no tener solvencia.

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