El perrito que fue encontrado en el fraccionamiento San Ángel con la mandíbula destrozada pudo ser provocado por un petardo colocado en su comida; aún no hay una denuncia formal.
Por Fernanda Padilla
Israel Esparza Rodríguez, titular de la Coordinación de Ecología del Ayuntamiento capitalino informó que el deceso de Miguel, el perrito que fue encontrado en el fraccionamiento San Ángel con la mandíbula destrozada pudo ser colocado por un petardo colocado en su comida.
“Era un perro muy tranquilo, (…) el perro era aceptado por los vecinos y no provocaba problemas. Lo que sí refirieron es que unas personas no quisieron dar a conocer quiénes fueron los que lo amarraron en las rejas del Centro de Desarrollo San Ángely para como yo veo las fotos y por lo que relatan los vecinos le sirvieron comida, y dentro de la comida le pusieron algún petardo, el perro lo muerde y es así como lo acciona, no hubo testigos”.
Indicó que hasta el momento no hay una denuncia formal pero debido al monitoreo por redes sociales se enviaron inspectores al área para realizar una indagatoria, sin embargo, al momento que arribaron el perrito ya había sido levantado por un particular.
“Quiero que se queden tranquilos, vamos a realizar lo que sea necesario, porque es una conducta reprobable, nosotros optamos por el respeto a la vida en todas sus modalidades”.
Esparza Rodríguez exhortó a los vecinos a brindar información al respecto para dar con los responsables.
Añadió que el tema se va a turnar a la Sindicatura, ya que es la autoridad inmediata para resolver conforme a lo previsto en la ley.


