Lo nombran Soldado Honorario del Ejército Mexicano
Por Miguel Ángel Lucio
Con tan solo 10 años de edad, Oliver Vargas Rocha, fue nombrado Soldado Honorario del Ejército Mexicano, pues desde hace un par de años, el menor soñaba con ser soldado ya que su objetivo es defender a la gente.
“Se te ha dado la distinción de Soldado Honorario como una muestra pública de reconocimiento a tu valentía para luchar en esta aventura que se llama vida, a la que todos venimos con un objetivo y una misión”, señaló Aldair Gianluca Lozano Canchola, Teniente Cirujano Dentista.
El menor padece una enfermedad de nacimiento denominado Gamaglobulinemia, eso significa que su organismo no produce defensas y por ello requiere de un medicamento especial que se le debe suministrar cada 28 días para que él se mantenga estable y su organismo tenga las defensas necesarias, de no ser así su estado de salud es delicado.
“Haga de cuenta sus síntomas, luego me le pega fiebre, luego le pega una infección, todo eso y luego me lo internan”, expresó María Elena Rocha Hernández, madre del menor.
Su padecimiento, ha provocado que Oliver se mantenga hospitalizado por largos periodos de tiempo, en esta última vez, permaneció cinco meses, sin embargo, eso no impidió que el pequeño se convirtiera el Soldado Honorario.
“Oliver tus compañeros soldados te reconocemos la valentía y fortaleza, jamás te dejes vencer, Dios te protege y nosotros te acompañaremos en este sueño de ser Soldado Honorario, tenemos la certeza de que seguirás dando una gran pelea”, exclamó Aldair Gianluca Lozano Canchola, Teniente Cirujano Dentista.
Oliver llegó a la 12ª. Zona Militar pasadas las 10 de la mañana, en un auto blanco, acompañado de sus padres, al interior del lugar ya los esperaban amigos y familiares, después el pequeño fue llevado a un dormitorio donde se puso el traje de Soldado, y posteriormente, presenció algunas actividades, se subió a los vehículos y se tomó fotos con sus ahora compañeros Soldados.
“El miraba películas de soldados y todo eso, y decía, cuando yo esté más grande voy a ser Soldado”, indicó María Elena Rocha Hernández, madre del menor.
Oliver y su familia son de un rancho que se llama Santa Rita de los Hernández, en el municipio de Villa de Guadalupe, su papá es campesino y hace todo el esfuerzo por que su hijo pueda tener una mejor calidad de vida.
“La fe nunca la voy a perder, he hecho por donde quiera he andado y pido ayuda y gracias a Dios siempre nos han ayudado”, manifestó el padre del menor, Joel Vargas Vargas.
Oliver recibió muchos regalos, la mayoría eran soldados y carritos de juguetes, y a pesar de que su estado de salud era delicado, nunca dejó de demostrar lo feliz que le hacía pertenecer al Ejército.


