La murga, el baile, el carnaval, la fiesta y la noche que nos debíamos.
Por: Azdruval Vélez Hernández
¿La nostalgia es acaso la añoranza de tiempos mejores o el reencuentro con una versión diferente de ti mismo?
El anuncio del concierto en San Luis Potosí de Los Auténticos Decadentes para la conmemoración de los 30 años de su disco “Mi Vida Loca”, una de las producciones musicales de mayor trascendencia en Latinoamérica, abrió el espacio para una cápsula del tiempo, permitió la intuición de lo que la noche de un viernes sucedería.
Un pletórico y renovado Teatro de la Ciudad del Parque Tangamanga 1 fue, una vez más, testigo de la catarsis del ser humano. Cuenta con una historia superior, por dos años, a la que los músicos argentinos tienen de trayectoria. La simbiosis perfecta para un recital que no quedó a deber.
¿Cuánto te puede contar una historia de tres décadas?
¿Qué puedes aprender o desvanecer en ese periodo de tiempo?
Las notas sonaban con claridad, la melodía estremecía a la audiencia y esas letras, tan de ellos, pero, tan de nosotros, obligaron a un ejercicio tan poco común como necesario…
– Carta al tipo del espejo de hace treinta años (Paráfrasis):
“Sé que sueñas con tocar la guitarra todo el día y que la gente se enamore de tu voz, sin embargo, te darás cuenta de que lo realmente importante es que en tus venas siempre corra la adrenalina. Crees que vas a morir cuando la luz se apague, pero, trascenderás cuando las veredas lleven las marcas de tus pies.
Ni la vida, ni la muerte, ni la buena o mala suerte deben de importar; sigue tu camino y curte la felicidad. No hay nada nuevo bajo el sol, no hay nada nuevo tras luna, siempre hay una calma que antecede a un huracán, la murga y el festival te recordarán que hay locuras que no pueden parar.
Eres como eres, porque somos como somos… así somos. Hay noches en que el público aplaude por gratitud aunque la banda toque mal, hay noches sin aplausos y hay días con carnaval. En ocasiones te derrites como hielo al sol, en otras observas como lo hace la Venus frente al mar.
Aprende a bailar con la comparsa, así las penas podrás olvidar….
Amigo, ten cuidado, hay chicas del sur que no te dejan dormir por las noches, al principio no parecen tan atractivas. Después vendrán otras historias de otras latitudes que te volverán loco por su forma de ser, pero, jamás te tatúes sus pupilas en una noche de alcohol. Siento decírtelo… hay gente que mentirosa, hay gente que no.
Hay sonrisas que hipnotizan, hay miradas que desarman… Elige siempre tú a donde ir. Si vives dando vueltas como un perro abandonado te volverás en un prisionero, te dolerá el pecho de tanto fumar, tomarás de un vino triste rodeado de fantasmas, y necesitarás que alguien te cuente un chiste… cosas que de nada sirven.
Antes de que otra locura vayas a cometer recuerda que el dinero no es lo más importante, sino lo que más quieres a tu lado. Y si de locuras hablamos evita correr hacia el mar con el “amigo” de pie, las que llevan el mar en la piel son las más peligrosas. Camina despacio por la ciudad, balancéate al paso de una canción, espera la lluvia y que salga el sol.
Una fresca noche, treinta años después, terminarás una vez más frente al espejo y te darás cuenta de que ya no sufres tanto, aún y cuando el pájaro vio el cielo y se voló. Seguirás tu camino y sin mirar atrás”.
P.D.
A las bandas iniciales del concierto todo mi respeto.
Nopales del Ritmo, una vez más el talento potosino saca la casta. Uno entiende que es un proyecto de tributo u homenaje a una agrupación musical, lo que no se entiende es que con tanto talento no se atrevan a ser la mejor banda del Potosí con música original, el potencial lo tienen de sobra.
Out of Control Army, la vena pura del ska chilango, metales impecables y una vibra que prendió a los muy clavados en el género clásico. No todos comulgan con el estilo, pero, todos decían “Que bien toca esa banda”.
A los productores y organizadores del evento, Black Production, Freedom Sounds, etc. Felicidades, y que siga el tuta tuta, tuta tuta.


