La falta de circulante, cargas fiscales y bajas ventas frenan la recuperación del sector en el cierre de año.
Por: Azdruval Hernández
Un encarecimiento del 208.5 por ciento en el costo de la vivienda frente a un aumento del solo 125.0 por ciento en el ingreso de los hogares registrado entre 2016 y 2025 demuestra la pérdida de capacidad de compra de la fuerza laboral en México.
Así lo revela el estudio Situación Inmobiliaria México Segundo Semestre 2026, elaborado por BBVA Research a partir de datos del INEGI y de la Sociedad Hipotecaria Federal (SHF), análisis que informa que un empleo formal con prestaciones y salario fijo perdió su efectividad como garantía para acceder a un patrimonio propio.
Para medir este fenómeno, la institución creó el Índice de Poder Adquisitivo de la Vivienda e Ingreso por Trabajo Relativo (IPAVIR), el cual refleja la brecha entre el costo del suelo residencial y los sueldos.
A nivel nacional, la diferencia alcanzó un nivel de 83.6 puntos, con brechas extremas en estados como Baja California Sur (144.2), Quintana Roo (131.0) y Nayarit (117.5). En contraste, Hidalgo (50.6), Morelos (55.5) y Tlaxcala (55.5) registraron las menores diferencias.
En el caso de San Luis Potosí, el indicador se situó en 67.1 puntos porcentuales, aunque la cifra permanece por debajo de la media nacional, confirma la brecha entre los ingresos locales y el valor comercial de las casas.
Además, dentro del Bajío, la entidad potosina muestra un desfase menor respecto a vecinos como Querétaro (73.2) y Guanajuato (106.5), donde la distancia entre salarios y precios resulta más amplia.


