En esta temporada de calor extremo protege tu piel apropiadamente para evitar quemaduras, trastornos de pigmentación y cáncer de piel. 

Los rayos UV: un peligro durante todo el año

Contrario a lo que se cree, no solo debes proteger tu piel de los rayos del sol cuando estés de vacaciones en la playa o en la montaña. Durante todo el año, tu piel está expuesta a los rayos UVB y UVA, y sus respectivos efectos dañinos, pero, ¿de qué forma afectan tu piel?

Los rayos UVB penetran en las capas superficiales de la epidermis y son los principales responsables del bronceado, pero también de las quemaduras solares y, lo más importante, del cáncer de piel. 

Los rayos UVA no son absorbidos por las nubes y el vidrio. Por eso penetran más a profundidad en la piel y pueden llegar hasta el núcleo de la dermis (segunda capa de la piel), causando daños irreversibles. Estos rayos están presentes durante todo el año, incluso en días nublados.

Extremo o moderado: ¿cuál es tu nivel de exposición?

Tu nivel de exposición depende del tipo de luz solar, el tiempo que pases bajo el sol y tu fototipo:

La exposición extrema o prolongada, también llamada exposición “cenital”, debido a que es generada por el sol en su cenit, generalmente ocurre durante las vacaciones de playa o de esquí.

Otros tipos de actividad (almuerzos bajo el sol, deportes al aire libre, caminata, etc.) también pueden causar una exposición no intencional.

La exposición diaria corresponde al tiempo que pasamos todos los días afuera y adentro o detrás de una ventana.

Soluciones para una protección diaria

Existen protectores solares contra los rayos UVA y UVB, algunos ofrecen una amplia de variedad en texturas sensoriales para cada tipo de piel, estos fomentan un uso más frecuente.

En el mercado también se puede encontrar bloqueadores de protección muy alta, los cuales te protegen de los rayos UVA, incluso por largos periodos de tiempo.

Y si no te gusta usar protector solar por el ardor en los ojos o porque se diluyen con el agua o el sudor, existen productor que son todo lo contrario, ahora puedes encontrar protectores contra el agua, arena y sudor. 

¡No habrá pretexto para no utilizar protector solar!

El uso de un fotoprotector solar durante todo el año previene los riesgos asociados con el sol a largo plazo, incluido el envejecimiento prematuro de la piel, los trastornos de la pigmentación (manchas de pigmentación, la máscara del embarazo o paño, etc.) y el cáncer de piel.

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