La hermosa flor que decora a la Navidad, tiene distintos significados y suele crecer en la región de Centroamerica, siendo México el país donde más florece.
Se aproxima la temporada navideña que, sin duda alguna, es una de las festividades más esperadas del año, no solo por lo que representa, sino también por sus distintivas características como lo es la flor de navidad.
La planta que caracteriza la temporada decembrina es considerada como uno de los elementos más representativos de esta época. Pero, ¿cuál es el origen de la flor de Noche buena y cómo se cuida?
La hermosa flor que decora a la Navidad tiene distintos nombres en el mundo: Flor de Pascua, Estrella de Navidad, Santa Catalina o Flor Fuego. La cual suele crecer en la región de Centroamérica, aunque es México el país donde más florece, en especial en los estados de Morelos, Michoacán y Ciudad de México.
Su belleza natural, se remonta a las antiguas civilizaciones, las cuales en la lengua náhuatl, le otorgaron el nombre de “cuetlaxóchitl”, que significa “flor que se marchita” o “flor de cuero”.
De acuerdo con investigaciones, antes de ser adoptada como algo navideño, esta era utilizada para crear tinte natural por su distintivo color rojo. Además, los mexicas hacían uso de ella para curarse la fiebre y fue utilizada por primera vez como relacionada a la navidad en el siglo XVII, en el estado de Guerrero, cuando un grupo de religiosos franciscanos adornaron una procesión conmemorativa de la Navidad con la flor roja que se daba en los campos aledaños. Siendo desde entonces un regalo navideño para todos.
Esta práctica de recolectar la flor se adoptó durante todo el periodo de la Colonia para adornar los nacimientos y entradas de hogares en la sociedad novohispana. Con el tiempo se volvió una costumbre utilizar la flor de Nochebuena como elemento de la Navidad y sus tradiciones. Sin embargo, la costumbre de llamarla cuetlaxóchitl fue perdiendo peso y se empezó a adoptar como la flor característica de la Noche Buena (nacimiento del niño Jesús). Por tal motivo, en la actualidad suelen regalarse y utilizarse para decoración en las casas, asociándolas por sus colores verde, amarillo y rojo, con los deseos de éxito y buena suerte para el inicio de un nuevo año.
Son tan únicas en su especie, que pueden llegar a medir hasta 5 metros y adaptarse tanto en interiores como en exteriores, siempre y cuando sean cuidadas correctamente. Por lo cual, te recomendamos los siguientes tips para sus cuidados:
- Revisa su temperatura: Si deseas que tu planta siga floreciendo posterior a la época navideña, deberás situar la planta en un lugar con temperaturas de entre 15 y 25 grados, en un lugar ventilado, pero lejos de corrientes de aire.
- ¡No olvides regarla!: En verano y durante la floración, deberás aumentar la cantidad de agua de riego. Lo recomendable es regarla 2 veces por semana, manteniendo la tierra húmeda, no mojada y evitando inundar la maceta.
- Dale iluminación necesaria: Estas plantas deben estar situadas en un lugar iluminado (luz del sol indirecta), aunque si se adapta tu planta al lugar donde la coloques, la iluminación no es de vital importancia.
- Trasplantarla puede ayudar a su crecimiento: Aunque se adaptan muy bien a espacios en interior, lo recomendable es trasplantarla al jardín o a lugares donde no reciba luz solar en exceso. Esto puede ayudarla a crecer hasta 5 metros.
- Nunca rocíes sus hojas: Algo súper importante que debes saber es que no se deben rociar las hojas ya que esto podría ocasionar su decoloración. Si quieres conservar el color original en sus hojas, no las talles, frotes o limpies con nada, déjala tal como está y seguirá así de bonita.
- ¿Cuándo abonar tu planta? Lo mejor es abonar tu planta 2 veces al año. La primera en febrero-marzo, usando un abono de crecimiento; y en octubre-noviembre, con un abono específico de floración. Cada semana podrás acompañarlo con un poco de fertilizante soluble para el agua de riego.
Recuerda que: “en tu casa el rojo y el verde no han de faltar, si la suerte no quieres espantar”
¿Te gusto esta información? Ahora, ¿qué esperas para adornar tu casa con el espíritu navideño? Una noche buena siempre es una buena opción.


