Aseguraron que la visita al presidente López Obrador sirvió para que los empresarios ya no logren abusar de los comuneros.
Por Fernanda Padilla
De nueva cuenta fue cancelada la asamblea de comuneros de San Juan de Guadalupe debido a que no se presentó personal de la Procuraduría Agraria, en dicha reunión se pretendía despojar de sus tierras a los ejidatarios y así abrir paso a inmobiliarias que pretenden construir lo que denominaron como paraíso feudal.
Los inconformes indicaron que empresarios como Carlos López Medina, Alejandro Tamayo, entre otros, apoyados por el gobernador Juan Manuel Carreras López y el alcalde capitalino Xavier Nava Palacios; tratan de aprovecharse de la situación al querer comprar los terrenos por 83 pesos el metro cuadrado y así venderlos en cantidades exhorbitantes.
Por su parte, Carlos Covarrubias, representante legal de los comuneros, indicó que por una gestión hecha por todo el movimiento que está inconforme se logró que el Gobierno Federal se ordenará y se instruyera a no convalidar dicho fraude, por lo que consideró positiva la visita que le hicieron al presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador para tratar el tema.
“Ya no se va a poder, no nos vamos a dejar, es más se va a organizar a la gente para remover al comisariado”.
Cabe resaltar que durante el intento para llevar a cabo la reunión se presentó un conato de ataque al interior de la misma contra uno de los comuneros inconformes, además de que se presentó un dispositivo de seguridad afuera del lugar para evitar algún incidente.
Noe de la Rosa, uno de los comuneros que estuvo presente en la reunión, lamentó que aún quieran aprovecharse de la gente.
“Simplemente no se paró la Procuraduría Agraria, dicen ellos que no saben por qué pero yo pienso que sí se les notificó, lo que pasa es que como a la gente siempre le engaña no le dicen la verdad según él deja la asamblea para dentro de no mayor a una semana para convocar de nuevo“.
Consideró que este es un triunfo dentro de la batalla que están atravesando contra grandes empresarios que buscan aprovecharse de la situación.
“Claro que sí, porque la gente se está dando cuenta de lo poco que les dan por sus tierras, cuando ellos van a hacer un negocio redondo”.


