En colapso uno de los pulmones de la capital, el Parque de Morales que se distinguía por ser un lugar de esparcimiento para los potosinos, hoy está en el olvido.

 

Por Fernanda Padilla

Este lugar fue concebido en el año de 1924, adoptando el nombre de Amado Nervo, sin embargo, en el año de 1968 fue remodelado para agregar el área de juegos, así como el lago artificial año en el que cambia su nombre por el de Juan Horacio Sánchez.

¿Quién no recuerda los paseos en lancha?, alimentar a los patitos, las tardes en los juegos, y hasta cuando ibas a “noviar” a sus bancas, las fiestas infantiles, las rutinas de ejercicio, o echarte un elote con los amigos.

Hoy, la inseguridad que azota a la zona y el descuido de estas áreas, ha generado el descontento entre la ciudadanía.

Ni a los patos les han hecho justicia, ya que las pobres aves buscan comida hasta de la basura, y beben de los pocos charcos que aún quedan de aguas negras en el lago.

Al ingresar al área de juegos, se informa a los visitantes que las lanchas están fuera de servicio, sin una fecha o indicación de cuándo volverán a estar activas para el público, algunos de los juegos no están en condiciones para su uso, ya que hay estructuras totalmente desechas, mientras que al adentrarse al lago el panorama es desalentador.

El olor que emana es penetrante, sin embargo, uno no puede evitar la empatía por sus habitantes, esas grandes aves que engalanan este lago con un contoneo característico hoy pelean por sobrevivir sin agua.

La administración capitalina, a cargo del cuidado de este espacio justificó la falta de agua, al señalar que estarían brindado mantenimiento a dicho lago, y resaltaron que los patos serían resguardados en el mismo parque, en un espacio habilitado para ellos, sin embargo, las imágenes muestran lo contrario, además enfatizaron que no podían ser trasladados a la Alameda central debido a que eran animales territoriales, sin embargo, la suerte de estos plumíferos en dicha zona no es distinta, ya que se han captado hasta aves muertas.

“Pues rentamos una lancha, le damos de comer a los patos y estábamos en los juegos”.

Narró una de las usuarias sobre las actividades que realizaban antes, sin embargo, su opinión cambió respecto las actuales condiciones del parque.

“Pues esta vez es un poquito descuidado, hace unos días estaba la hierba bien alta y había muchos mosquitos, luego pues encuentras que no levantan las heces de su perrito. (…) Muy mal sobre todo para los animalitos que lo necesitan para estar en su medio y estar agusto”, añadió sobre la situación de los patos.

Otro de los ciudadanos señaló que esperaba a que regresen pronto a las condiciones que se encontraban antes dichos animales.

“Está muy seco, (…) hacen falta espero que sigan como estaba antes, (…) si no les van a echar agua que lo recojan y que se los lleven a otra parte”.

Otros opinaron que también hace falta tener mayor cuidado también en las áreas verdes.

“Hace falta regarlo más, porque necesitamos más verde”.

Los ciudadanos que fueron sondeados resaltaron también la falta de atención en servicios básicos como los baños del parque, ya que denunciaron que permanecen cerrados o con falta de agua y otros implementos.

“Le falta muchos servicios de sanitario, sobre todo porque en épocas de descanso y de cuidado de la población que puede venir a disfrutar del parque están cerrado los baños. Aquí siempre está cerrado, no sé ni para que lo tienen ahí”.

En cuanto a las condiciones del lago señalaron que es un descuido por parte de las autoridades, y que ya lleva semanas sin atenderse.

“Es un descuido de las autoridades que no le ponen interés, como son situaciones que son beneficio para la población pues no le ponen interés, tal vez si fuera para la industria si le pondrían más interés. (…) Los ciudadanos siempre somos los últimos, no nos atienden, ni nos hacen caso”.

Así como la falta de seguridad, comentaron que se ha vuelto el lugar preferido para los amantes de lo ajeno.

“He escuchado a varias personas que dicen que los han asaltado, los carros sobre todos los abren, de aquel lado”.

Descuidado, inseguro, sin el lago que era uno de sus principales atractivos, así luce el Parque de Morales a sus 95 años de edad, sin atención por parte de las autoridades municipales y ante la mirada atónita de los potosinos que ven cómo se cae a pedazos uno de los pulmones de nuestra Ciudad.

 

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