Aunque existe estabilidad cambiaria, la UASLP prevé un cierre de año complejo por inscripciones, útiles e inflación, y urge a implementar un presupuesto anual en los hogares.
Por: Azdruval Hernández
La elaboración de un presupuesto anual con previsiones para ahorro, educación y deudas representa la mejor defensa para las finanzas de los hogares ante la carga financiera de la segunda mitad del año, indicó Oliver René Arroyo Leos, coordinador del Laboratorio Bursátil y Financiero de la Facultad de Economía de la UASLP, quien enfatizó la importancia de fomentar la cultura financiera desde la infancia para lograr un manejo eficiente del gasto.
El catedrático indicó que los meses venideros representan un reto económico por la acumulación de compromisos con inscripciones, colegiaturas, uniformes y útiles escolares, esta presión del sector educativo coincide con la inflación persistente y el pago recurrente de servicios básicos como agua, energía eléctrica e hipotecas, factores que acortan el margen de maniobra en los hogares.
A diferencia de las ediciones previas de la justa mundialista con sede en el país —en las cuales el desembolso millonario de recursos y el exceso de circulante detonaban devaluaciones—, el panorama actual descarta un fenómeno similar, añadió el especialista al explicar que el peso mexicano cotiza bajo un sistema financiero internacional con el respaldo de las políticas del Banco de México.
Por último, el investigador advirtió que, aún y cuando el riesgo de una devaluación queda descartado, el modesto crecimiento de la economía nacional mantiene su impacto directo en el bolsillo de las familias mexicanas, con un panorama poco favorable en materia de crecimiento en un corto plazo.


