El sector patronal debe presupuestar y cumplir con las celebraciones tradicionales, las cuales impulsan el bienestar, aumentan la productividad y reducen la rotación laboral.
Por: Azdruval Hernández
Las celebraciones de temporada al cierre de año, que arrancan con el Día de Muertos (incluso antes del mes de noviembre) y concluyen con las posadas a finales de diciembre, se deben de respetar en los entornos laborales con el objetivo de cuidar el bienestar de sus colaboradores, situación que se debe procurar desde el sector patronal, según señalan expertos en la materia.
El director ejecutivo de la Asociación de Ejecutivos de la Gestión del Talento Humano de San Luis Potosí (Aderiac), Vicente Aguilar Ordaz, recordó que existen mediciones que respaldan el impacto positivo de las celebraciones para la integración laboral, lo que se refleja en un mayor sentido de pertenencia e incluso en la reducción de la rotación voluntaria de personal.
El ejecutivo, quien agregó que este tipo de prácticas también inciden en el clima laboral, la productividad, el desempeño laboral y la salud mental; puntualizó que la celebración de fechas tradicionales, incluso la conmemoración a la Virgen de Guadalupe (12 de diciembre), se encuentran integradas como un compromiso contractual que el sector empresarial debe respaldar.
“Casi en un 90 por ciento estas fechas están consideradas en los contratos colectivos, salvo algunas empresas, pero, por lo general ya sean grandes, medianas o pequeñas que tienen un contrato colectivo cuentan con esas fechas apartadas, son eventos que no se pueden negociar, se tienen que realizar. Puede representar un gasto, pero, ayuda a sumar y a integrar a la fuerza laboral”.
Aguilar Ordaz, indicó que -si bien el cierre de año contempla contracciones en la mayoría de las empresas que buscan la reducción de costos- las celebraciones de temporada, tal y como pasa con algunas prestaciones, deben estar debidamente presupuestadas para que se dé cumplimiento a las disposiciones de negociación de cada caso en particular.


