“Si las abejas desaparecen del planeta, viviríamos, dijo Einstein, y tiene mucha razón, alrededor de 3 a 4 años”.
Por Fernanda Padilla
“Mi nombre es Joel Zamora Amaro soy ingeniero agrónomo fitotecnista, y mi especialidad ha sido Apicultura; (…) desde adolescente, tuve la oportunidad de trabajar con un profesor apicultor durante las horas que salía de la escuela, en la tarde en la secundaria, y en la mañana en la preparatoria, todo ese tiempo, todos los días estuve aprendiendo un gran maestro, el profesor Salvador Nieto Chávez, fue quien introdujo la apicultura, prácticamente en Zona Media aquí de San Luis Potosí”.
El apicultor puntualizó sobre la importancia de las abejas para la vida del planeta.
“Hemos tenido muchos beneficios con las abejas, desde el punto de vista económico, desde el punto de vista cultural, hasta moral, porque las abejas nos dan muchas lecciones, me decía el profesor: ‘deja que te piquen, porque quitan lo feo’, pues nunca me lo quitaron, verdad, y sigo con la esperanza, pero no me han quitado lo feo, pero sí me han quitado el mal carácter”.

El profesor imparte la materia de apicultura y narró sus inicios dentro de la entonces Escuela de Agronomía de donde despegó un proyecto que marcó de manera importante su carrera, mediante la instalación junto a varios de sus compañeros de unidad apícola que incluía el área productiva y el área activa y de investigación.
En 1984 se les apoyó con 100 colmenas, con las que llegaron a producir jalea real, polen, propóleo y más.
“Las abejas nos han dado, me han dado mucho en lo personal, y también me gusta compartir eso, devolver un poco, hay tres cosas que están pasando con en mi vida, la primera este estoy preocupado por la extinción de las abejas, en mayo, principios de junio, tuve la oportunidad de estar en el Museo de Historia Natural de Nueva York, (…) ahí hay una explanada muy grande de abejas de insectos en extinción, y está una parte dedicada a las abejas. Estados Unidos tiene el problema ya en la parte norte, por lo menos cuatro especies, están extinguidas de abejas”.

Destacó que la ONU está empeñada también en cuidar a las abejas, incluso decretaron el día 22 de mayo como Día Mundial de la Apicultura o de Las Abejas, y este año se determinó como el insecto más valioso para el humano.
“Si las abejas se acaban, no hay polinizadores tan eficientes. Hay otros polinizadores, el murciélago, el colibrí, y otras, las avispas, pero el que es más eficiente, es la abeja. (…) Si las abejas desaparecen del planeta, viviríamos, dijo Einstein, y tiene mucha razón, alrededor de 3 a 4 años, porque no hay polinizadores, no hay formación de semillas, no hay formación de frutos. Si no hay formación de semillas, ¿cómo va a seguir la producción? Así que se interrumpe la cadena alimenticia, por eso este mi interés promover la apicultura, y creo que un espacio muy bueno es aquí en la Facultad de Agronomía a través de las clases de Apicultura y también de las promociones o que hay asesorar a algunos productores, o algunas gentes que quieren iniciar con la apicultura, ese es un rubro muy importante”.
JUVENTUD SIN INTERÉS
Sin embargo, la ciencia que se encarga del cuidado de estos importantes seres, no cuenta con la atención necesaria de las juventudes, pese a lo redituable que puede llegar a ser como negocio.
“Me he dado cuenta en donde en las asociaciones de Apicultores en los congresos donde andamos, que la apicultura en México, y casi en el mundo, está en manos de personas adultas, como un servidor, jóvenes no hay, y también por eso estoy preocupado, porque si no promovemos a nivel adolescente, a un nivel de niños, a nivel de mujeres, si no promovemos la apicultura, pues más rápidamente se va se va a acabar, entonces tenemos que promoverla a nivel de niños, de adolescentes, de mujeres, que lo pueden hacer fácilmente. Pueden practicar la apicultura, la apicultura es uno de los pocos negocios que hay, todavía a pesar del cambio climático, a pesar de las plagas que están atacándola a nivel mundial, es un rentable en el primer año, se pagan los ingresos”.
La sequía del 2023 marcó también a los apicultores en San Luis Potosí, lo que ha generado un panorama complicado para este sector.
“Por la sequía prolongada que hubo, no hubo lluvias a tiempo, inclusive agricultores en algunas zonas donde ponemos nuestras colmenas, ni sembrar, así que por esa parte estamos batallando un poco, pero como decía mi maestro, cuando me enseñó apicultura, dice, el que no a segunda, no es apicultor, o sea que hay que tener aquí una permanencia voluntaria, porque las abejas nos dan todo. Las abejas dan la vida por defender su colmena y por producir miel”.
Te invitamos a que estés pendiente del siguiente capítulo la próxima semana, ya que conoceremos la integración de una colmena, como diferenciar entre miel pura y miel falsa; incluso cuantos años más puede vivir una persona que consume continuamente productos puros de la abeja.


