A cinco meses de que se reconoció de manera oficial que el tesorero Rodrigo Portilla Díaz expidió cheques por un monto de casi 8 millones de pesos para el pago de laudos presuntamente falsos, no se ha informado de ningún avance de la denuncia presentada por el ayuntamiento capitalino.

La denuncia fue presentada ante la Fiscalía Especializada en Delitos Relacionados con Hechos de Corrupción el seis de noviembre.

El que tampoco se ha mostrado muy interesado en que se aplique la ley a los responsables, es el alcalde con licencia Xavier Nava, candidato a la alcaldía por Morena, porque el defraudador no pudo actuar sin la complicidad de varios funcionarios municipales aun en activo y la aparente candidez del tesorero Portilla Díaz que firmó los cheques como un “mero trámite”.

De manera inicial se culpó solo a un ex funcionario municipal de haber maquinado toda una compleja operación de documentos apócrifos y firmas falsificadas, tanto de la Sindicatura como del Tribunal Estatal de Conciliación y Arbitraje (TECA), pero al saberse que hay más involucrados y que algunos hasta pudieran andar en la campaña de Nava acarreando gente a los mítines y repartiendo despensas del municipio, se le echó tierra al asunto.

Es muy extraño que la síndica Nayeli Vázquez que busca la reelección, no haya estado al pendiente del proceso de pago de estos laudos; tampoco el contralor José Mejía Lira, toda la estructura municipal fue burlada y no hay ningún detenido.

De nada sirvieron el Código de Ética y los estrictos controles de vigilancia que se establecieron en la actual administración para los procedimientos de pagos, el erario municipal sufrió una merma que pudo ser mayor a la cantidad oficialmente reconocida de siete millones 754 mil 894 pesos, se habla de más dinero y de un destino con fines electorales.

Pero ahora el tesorero Portilla Díaz, el alcalde interino Alfredo Lujambio, el alcalde con licencia y candidato Xavier Nava y funcionarios como Mejía Lira tendrán dar la cara y explicar lo que acaba de denunciar el dirigente del PAN, Juan Francisco Aguilar Hernández, “el uso descarado e ilegal de recursos públicos del Ayuntamiento de la capital para apoyar la campaña de Xavier Nava Palacios, al ubicarse una bodega en el Anillo Periférico Norte, desde donde se distribuyen despensas de sus programas oficiales que se entregan a las brigadas de campaña del alcalde con licencia”.

Este reparto de despensas del ayuntamiento para la compra de votos al candidato Xavier Nava y al candidato a diputado, Óscar Valle Portilla, ex director de Desarrollo Social que sigue manejando la dependencia vía remota, es un delito electoral que será denunciando ante la Fiscalía Especializada, y como dijo el dirigente Aguilar, es un acto que demuestra “la hipocresía y la falsedad en el llamado que el alcalde (Lujambio) hizo al personal que labora en el Ayuntamiento de conducirse con supuesta legalidad y respeto al proceso electoral, cuando en realidad, el gobierno municipal es el brazo electoral de la campaña Navista”.

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