Entre las inconsistencias destacan omisiones en el levantamiento de pruebas y elaboración de oficios.
Por Miguel Ángel Lucio
Este miércoles se llevó a cabo la tercera audiencia de Eduardo “N”, mejor conocido como Cayeyo Jr., acusado de un homicidio ocurrido el 5 de mayo de 2017, donde se revelaron muchas inconsistencias e irregularidades, por errores en la expedición de oficios, omisiones en el levantamiento de pruebas y hasta peritos que no ostentaron durante el interrogatorio contar con una carrera, situación que podría definir la decisión de los jueces al momento de emitir una sentencia.
Durante el desarrollo de la audiencia, a Cayeyo se le observaba tranquilo y sin preocupaciones, incluso haciendo notar el buen trabajo de su defensa, sobre todo cuando se interrogaba a cuatro funcionarios de la Fiscalía del Estado, quienes en todo momento titubeaban ante los cuestionamientos.
El primero en declarar fue Israel “N”, quien confirmó que la víctima del homicidio tenía en su mano derecha un cuchillo, ante esto, la defensa cuestionó si existía material fotográfico o videográfico que pudiera corroborar dicha información, a lo que el policía investigador refirió desconocer, situación lo puso nervioso.
Posterior a ello, Adrián “N” fue el segundo en comparecer y de acuerdo a la declaración del Policía Ministerial, dijo que fue el encargado de resguardar el domicilio donde se cometió el homicidio, pero su error consistió en que se proporcionaron dos apellidos distintos, pues este no coincidía con una lista proporcionado por la Fiscalía con el de su identificación oficial, además de contradecir a sus compañeros al referir que la víctima sujetaba con su mano un cuchillo, poniendo en duda las declaraciones donde se hacía referencia que solo estaba sobre la palma de la mano, de ahí que la defensa exigió al Tribunal invalidar su declaración, sin embargo, la petición fue negada.
El tercero en comparecer fue Rafael “N”, médico de profesión, quien se encargó de realizar la necropsia; se le requirió desarrollar una explicación más detallada de las fotografías proporcionadas por la Fiscalía, situación que obligó al Tribunal a solicitar al público asistente y a la prensa abandonar la sala para evitar exponer a la víctima por un periodo aproximado de 40 min.
Al concluir con la explicación, el cuarto en comparecer fue Juan “N”, quien refirió ser Perito en Criminalística de la Fiscalía, quien después de su declaración un dato no quedó claro para la defensa, por lo que los cuestionamientos sobre el número de serie del arma que utilizó el Cayeyo para cometer el ilícito puso en duda la autenticidad de las pruebas, ya que mientras en el acta se asentó el número de serie 52503M, la cual fue expuesta en una fotografía, está no coincidía con la que contaba el arma en físico 52503ME, por lo que la defensa argumentó que no existe la certeza de que sea la misma arma.
Cabe señalar que la actitud de la defensa del imputado destacó en cada uno de los cuestionamientos que puso a temblar a los funcionarios de la Fiscalía, por el presunto mal desarrollo de la investigación, situación que podrían cambiar el rumbo de esta audiencia y ser determinantes para la decisión que vayan a tomar los jueces.


