Hoy Karla Barrón consolida su carrera profesional en el futbol con el equipo de Cruz Azul, y ya está preparada para hacer historia.
Por Fernanda Padilla
Uno de los deportes más hermosos y reconocidos del mundo, ese que ha reunido naciones enteras en una sola cancha durante decenas de años, comienza a abrir sus puertas para ellas.
“Mi nombre es Karla Berenice Barrón Huitrón, tengo 32 años y soy de San Luis Potosí, San Luis Potosí, (…) yo inicie a los 6 años jugando fútbol con niños, por supuesto no había tanta promoción para el femenil, igual a los 9 años estuve jugando con niños, hasta los 12 años empezó a dar la oportunidad de jugar con niñas de mi edad, comenzando en olimpiadas estatales, regionales, nacionales”.
¿Cómo comenzó el sueño?
“Mi papá jugó un nivel casi profesional, estuvo aquí en segunda división con tuneros, en ese tiempo mi hermano llegó a visorias por parte de Pachuca, se retira, era muy chico de edad, y pues yo seguí sus pasos en los entrenamientos, (…) me gustó mucho trabajar entrenando y pues eso es ser del montón o trabajar para que te reconozcan y yo quería ser una de las jugadoras reconocidas en San Luis Potosí. (…) Siempre tuve el apoyo de mis papás, (…) mi mamá decía tú siempre preferiste un balón que una muñeca”.
Karla fue la menor de tres hermanos; Lucy, la mayor, quien dirigió sus pasos al basquetbol y Julio quien comparte su pasión por el balón pie.
“Hasta el 2015 fue cuando tuve una oportunidad de visoria, se abre una convocatoria nacional en el Centro de Alto de Rendimiento en México, (…) desafortunadamente faltó un pasito más para llegar a Selección Nacional”.
Karla es maestra de Educación Física, estudiante de una nueva licenciatura en Educación Primaria, entrenadora, futbolista y mamá.
“Mi momento más complicado, mi situación personal, soy madre soltera de dos hijos, ellos desde chiquitos viajaban conmigo desde que tenían dos meses yo los traía en portabebés, complicado porque ¿con quién están? ¿Con quién se quedan? pero a la vez agradecida con los entrenadores que he tenido, porque ´aquí te los cuidamos’, yo creo que de cierta forma sí fue complicado, pero la vez tuve mucho apoyo por las personas que me rodearon y en sí creo que ha sido un poquito complicado la situación”.
La jornada para esta futbolista en un día normal iniciaba desde las 6:00 de la mañana, para preparar a sus hijos, llevarlos a la escuela, integrarse a sus clases, correr a enrolar los equipos en la escuela de futbol, llevar a sus hijos a entrenamientos, ir a su propio entrenamiento y regresar a casa hasta cerca de las 23:00 horas para preparase a repetir dicha rutina.
“Entrenar para mí no es un trabajo, es un gusto enorme porque es a lo que a mí me encantado toda la vida, así de fácil, no cambiaría de deporte, me he enfocado en todo, en Educación Física, entrenadora de fútbol y ahora formar a mis hijos como personas como deportistas y que sigan estudiando y que sigan pensando que los sueños se pueden lograr si trabajamos en ellos”.
“Yo creo que cada paso que vamos dando es un aprendizaje, ¿por qué?, no lo sabemos, hasta que no lleguemos al fin, yo los invitaría tanto a las niñas niños jóvenes adultos que sigan trabajando en lo que más les gusta, si es un sueño y se te cumple qué padre, y si no, y si estuviste a punto de yo creo que todo el aprendizaje que tuviste, debes agradecerlo”.
Además de ser una gran docente, Karla es una digna representante de que la perseverancia y la constancia te llevan a cumplir tus sueños.
“Fue el profesor Fernando Merino quién me avisó que iba a haber una visoria, yo dudaba por la edad, normalmente convocan a jovencitas, y muy pocas de categoría mayor de 23 años, y fui a probarme, eso fue en julio, dije va, no pierdo nada, y pues he avanzado mucho, yo agradezco la oportunidad que me hayan tomado en cuenta, (…) vamos con la misma energía con la misma motivación y esperando se cumpla este sueño de toda mi vida jugar profesional”.
Hoy Karla Barrón consolida su carrera profesional en el futbol con el equipo de Cruz Azul, y ya está preparada para hacer historia.
“Yo creo que estas oportunidades se dan pocas en la vida, o una vez en la vida y sí me están dando la oportunidad, no la voy a desaprovechar en ningún momento”.


