El arzobispo, Jorge Alberto Cavazos recibió la imagen del tan venerado apóstol y el relicario, que guarda un fragmento de hueso de su brazo. Además de oficiar la primera misa.
Por Jazmín Viramontes
Este martes llegó a la Catedral Metropolitana de San Luis Potosí, la reliquia de primer grado de San Judas Tadeo, la cual fue recibida por el arzobispo, monseñor Jorge Alberto Cavazos Arizpe, quien ofreció una ceremonia y posteriormente una misa para los cientos de devotos que desde las 8:30 am ya esperaban este histórico acontecimiento.
Se trata de un fragmento de hueso del brazo de este santo, tan venerado en México, el cual está guardado en un relicario de madera en forma de mano y es considerado de acuerdo con la Iglesia Católica, como una reliquia de primer grado.
Posterior a la misa de las 9:00 am que ofició el Arzobispo, las personas pudieron acercarse a la reliquia, la cual permanecerá hasta este viernes 14 de febrero en la Catedral Metropolitana y posteriormente será trasladada a otras parroquias de la ciudad y otros municipios, incluyendo los Centros de Reinserción Social de La Pila y de Rioverde.
En su mensaje, monseñor Jorge Alberto Cavazos, pidió a los creyentes que acudirán a ver la reliquia tanto en Catedral como en otras parroquias, a hacerlo con respeto y guardando el orden, pues aseguró, todos podrán ver y estar cerca de ella.
“Yo invito a toda la población incluso a quienes no tengan la devoción o tal vez una fe tan especial, a considerar que esta visita de la reliquia es un llamado a construir paz, cosas mejores, cosas buenas a nivel personal y familiar. (…) Les invito como he dado indicaciones, que vayan con orden, todos van a poder poner sus intenciones, recordar lo que él vivió con Jesús, llevar la bendición a sus familias. Evitar la pirotecnia, si alguien hace es por su cuenta, pero pedimos que haya ese cuidado. Puede ser patrono, si las personas llevan un camino de conversión, porque todos tenemos fallas, pero hay quien se dedica a hacer el mal y un amigo de Jesús, no puede ser enemigo de Cristo, amparando a quien se obstina en el mal, puede ser patrono de un camino difícil, para renovar su vida”, puntualizó.


