Sin embargo, no todo fue alegría, ya que familiares de víctimas se sumaron al contingente para recordar a quienes ya no están, y sobre todo a quienes aún no tienen justicia.
Por Fernanda Padilla
Este sábado, San Luis Potosí se volvió a pintar de colores con la Marcha del Orgullo LGBTIQ+ en la que participaron más de diez mil personas cuyo objetivo es seguir concientizando a la población sobre la diversidad sexual.
Con batucadas, música, brillos y colores dieron arranque desde el paso a desnivel de la Glorieta Bocanegra, permeando la alegría entre cada uno de los asistentes que disfrutaban a cada paso el orgullo de amar lo que son y abrazar su esencia.
Andrés Costilla, activista en pro de los derechos humanos, recordó que el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) registró en México más de 5 millones de personas de la comunidad en mención, ocupando San Luis Potosí el lugar número 15 a nivel nacional con más de 136 mil personas.
Sin embargo, no todo fue alegría, ya que familiares de víctimas se sumaron al contingente para recordar a quienes ya no están, y sobre todo a quienes aún no tienen justicia, y es que el país, es el segundo lugar con más crímenes de odio hacia personas de la comunidad en el continente americano.
“Marchamos en memoria de todas aquellas personas que ya no están, las que fueron brutalmente asesinadas a causa de la LGBTfobia, pero también marchamos por nosotras, nosotros y nosotres”, señaló Andrés Costilla, también presidente del Comité Organizador de la marcha LGBTIQ+.
“Este movimiento lleva como lema ‘La Marcha de las que ya no están, y de las que resistimos por ellas’, se exige al Estado, como a los 58 municipios que se impulsen políticas públicas incluyentes a favor de las poblaciones LGBTQ+, que las acciones no solo se queden en el discurso o durante el mes del orgullo de la diversidad”.
Pese al dolor que se lleva a cuestas y la segregación o intimidación que cada integrante recibe desde los distintos espacios, el ánimo no decayó, el glitter y los colores se mantenían intactos, y es que “salir del closet”, como refirió Samantha, nunca ha sido fácil, pero una vez que lo logras “entiendes que amor es tan grande que nunca debió esconderse”.
“Si me costó con mis amigos, imagínate con mi familia, yo me preguntaba, cómo es que lo que soy lastima a los que más quiero, pero no, nunca debes negarte a ti mismo lo que eres, y quienes de verdad te aman, te van a acompañar siempre, porque una preferencia no te hace buena o mala persona”.
Carros alegóricos, botargas, y horas, y horas de maquillaje o confección en algunos casos, continuaron su marcha por Avenida Carranza, desde las aceras y los edificios se sumaban los gritos de apoyo.
Finalmente, los primeros integrantes de la marcha arribaron a Plaza de los Fundadores donde se realizaron una serie de performance con talentos locales, así como stands de dependencias con diversos apoyos para la comunidad, pero sobre todo donde retumbó la misma exigencia, en donde aseguraron no pedir más, o algo distinto, sino un trato igualitario y humanista.


