El director de Prevención y Reinserción Social señaló que se pudieron subsanar observaciones que se les hicieron para obtener recertificación.
Por Jazmín Viramontes
El director general de Prevención y Reinserción Social del Estado, Jesús Juárez Hernández, explicó que el cierre definitivo del centro penitenciario en Matehuala, permitió reforzar la seguridad en el que está ubicado en Rioverde, lo cual ayudó a subsanar algunas de las observaciones que se le hicieron a este centro penitenciario en la Zona Media, en el proceso de recertificación por el que atraviesa.
“La última audiencia ante la comisión de la Asociación de Correccionales de América es en agosto, ya nos dieron fecha y hay que viajar a Filadelfia para que en una audiencia podamos defender nuestro centro y los resultados que tuvo en la última auditoria, que fue un 99% positivos y el 1% ya se solucionó, el cierre de Matehuala permitió utilizar los recursos para fortalecer las medidas de seguridad en Rioverde y también los vehículos fueron enviados y eso nos permite cumplir con esas observaciones y algunas otras”.
Señaló que debido a que la mayoría de Personas Privadas de la Libertad (PPL), que estaban en el centro penitenciario de Matehuala, fueron trasladadas a Rioverde, Ciudad Valles, Tancanhuitz y Tamazunchale, estos dos últimos podrían también pasar por un proceso de recertificación.
“Nos han dado el visto bueno para iniciar las visitas de auditoria, se tarda aproximadamente un año, entre la primera visita de auditoria y la final, en donde nos van señalando dónde debemos aplicarnos”.
Finalmente, Juárez Hernández, explicó que el centro de reinserción social de Matehuala fue abandonado por anteriores administraciones, dejándolo en condiciones que no permiten su correcta operatividad y su rehabilitación es inviable.
“El centro tendría que haber sido considerado dentro del mantenimiento de la administración pasada, pues es una de las partes que el señor gobernadora ha señalado como la “herencia maldita”, a ningún centro se le aplicaron proyectos con recursos del FASP (Fondo de Aportaciones para la Seguridad Pública) u otros recursos, entonces pues sí, representa una gran inversión para rehabilitarlo como centro penitenciario, sin embargo las instalaciones cumplen con los requisitos para ser considerados para otro fin”, puntualizó.


