La ceniza también simboliza el luto, en este caso por nuestro pecado, ya que el sacerdote recuerda durante la imposición de la ceniza las siguientes palabras: “Recuerda que del polvo vienes, y en polvo te convertirás”.
Por Fernanda Padilla
Este día se llevó a cabo la celebración del Miércoles de Ceniza, fecha que arranca, según el calendario litúrgico de la Iglesia católica con la cuaresma, que es el periodo de 40 días en los que se prepara el inicio de la Semana Santa.
Señalan que las cenizas eran usadas como símbolo de arrepentimiento en el Antiguo Testamento, además la Iglesia explica que es un signo público del intento por morir a los deseos mundanos y vivir en Cristo.
La ceniza también simboliza el luto, en este caso por nuestro pecado, ya que el sacerdote recuerda durante la imposición de la ceniza las siguientes palabras: “Recuerda que del polvo vienes, y en polvo te convertirás”.
Un gesto que se remonta a la tradición hebrea, cuando los judíos se cubrían con las cenizas después de haber pecado o para acercarse más a Dios a través de esta muestra de arrepentimiento.
El origen de las cenizas que aplican en las iglesias este día es de la quema de las palmas y ramos que fueron bendecidos el Domingo de Ramos del año anterior, además de que la rocían con agua bendita y las aromatizan con incienso, colocándolas con una especie de sello de cruz en la frente de los creyentes.


