La tradición dice que el beso bajo el muérdago afianza el amor de una pareja. Pero, ¿Cuál es el origen de esto?
El muérdago (o Viscum Album según su nombre científico), es una planta de tipo parasitario. Es decir, crece contra otros árboles para extraer de ellos el agua y los nutrientes que necesita. Es frecuente encontrar al muérdago creciendo contra álamos o manzanos.
En la antigua Grecia asociaban esta planta con la vida, la fertilidad y la conciliación; antiguamente, al tener discusiones entre parejas o familia sellaban su reconciliación con un beso bajo el muérdago.
En la mitología escandinava cuenta la leyenda de la diosa Frigg cuando lloró la muerte de su hijo Baldr a manos de Loki con una flecha de muérdago y sus lágrimas se convirtieron en las bayas blancas de la planta. Los otros dioses al ver su pena decidieron resucitar a Baldr. Con este acto, Frigg declaró que el muérdago era la planta del amor y la paz y estableció la tradición de que, al notarse la presencia de muérdago, cualquier pelea, disputa o incluso batalla, debía pausarse y los involucrados debían rendir honor al muérdago dándose un beso o un abrazo.
Pero fue hasta el siglo XVIII cuando los ingleses convirtieron la leyenda en un ritual romántico donde el muérdago se ataba y decoraba con lazos y se colgaba del techo y debajo de él, se colocaba una chica para recibir besos sin poder rechazar ninguno.
Los besos le daban significado a una amistad inquebrantable o un romance muy profundo. Según la costumbre, cada chico que ofreciera un beso debía quitar una baya del ramillete de muérdago y una vez terminadas las bayas, también terminaban los besos.
En la actualidad, los besos bajo el muérdago se dan sólo durante Nochebuena. La tradición dice que el beso bajo el muérdago afianza el amor de una pareja.


