En un país donde la mayor parte de pilotos de aviación son hombres, las mujeres abren sus alas y zurcan el cielo, demostrando su capacidad para enfrentar este reto.
Tan sólo en el país hay poco más de mil mujeres piloto en operación, de acuerdo con datos de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT); además, anualmente el mercado requiere la formación de entre 500 y 600 pilotos.
Ante esto, jóvenes como Karla Garduño García, mira hacia el cielo en búsqueda de sus sueños: “Me llamó la atención la demanda, hay mucho campo laboral”.
La futura piloto, perteneciente al Colegio Aeronáutico del Bajío, explica que su interés por la aviación empezó por ser sobrecargo y al empezar a investigar más sobre esta carrera, le llamó la atención la demanda y el crecimiento que tiene, así como el salario, ya que es una profesión bien remunerada.
Destacó que entre las ventajas de las mujeres piloto está en que pueden hacer varias cosas a la vez, aprovechan su “sexto sentido” en la cuestión técnica, sus manos al ser más pequeñas y delgadas, pueden acceder a espacios donde las manos de los hombres les complica más el poder operar.
Su sueño, dijo, es poder volar con una tripulación completamente integrada de mujeres, tal como ha ocurrido con aerolíneas nacionales como Aeroméxico y Volaris. Añadió que le gustaría volar en una empresa extranjera.
Con información de: A21 MX


