Robert E. Crimo III, quien disparó contra la multitud en el desfile del 4 de julio, se vistió de mujer para perderse entre la multitud y evitar ser arrestado, informaron autoridades ayer.
El joven de 22 años de edad compró su arma de manera legal, planeó durante semanas la agresión.
Además, se subió a una azotea, disparó más de 60 balas y provocó la muerte de siete personas, según el último conteo de las autoridades.
Luego de los disparos, Crimo se mezcló entre la multitud que buscaba refugio entre los autos y corría.
Un ciudadano identificó el vehículo de Crimo III, quien fue detenido en un cruce vehicular.
Una de las razones por las que llevaba ropa de mujer era para ocultar los tatuajes faciales, detalló la policía en una conferencia de prensa.
El sospechoso fue acusado de siete asesinatos en primer grado.
El fiscal estatal del condado de Lake, Eric Rinehart, indicó que Crimo se enfrentará eventualmente a “docenas de cargos más”.
Si es hallado culpable, enfrentará una condena cadena perpetua obligatoria sin libertad condicional, agregó.
El lunes pasado, Crimo disparó contra la multitud en pleno desfile por el Día de la Independencia.
Situada a unos 40 km del centro de Chicago, Highland Park es conocida por ser un lugar tranquilo y sin problemas.
Incluso la ciudad de 30 mil habitantes decretó la prohibición de rifles de asalto en 2013.
El tiroteo se produjo en el marco de una ola de violencia armada que azota a los Estados Unidos, donde unas 40 mil personas mueren anualmente por armas de fuego, según el sitio web Gun Violence Archive.
El debate sobre el control de armas, un tema profundamente divisivo en el país, se reavivó tras dos masacres en mayo en las que 10 afroestadunidenses fueron baleados en un supermercado en Búfalo.
Además, otras 21 personas, 19 de ellos niños pequeños, fueron asesinadas en la escuela primaria Robb en Uvalde, Texas.


