Integrantes de grupos indígenas del estado se manifestaron afuera de la sede del poder legislativo, exigieron ser tomadas en cuenta.
Por Daniela Bravo
Mujeres integrantes de grupos originarios asentados en San Luis Potosí, se manifestaron esta mañana afuera de la sede del poder legislativo, dijeron ser constantes víctimas de la discriminación, además de sentir que no son tomadas en cuenta por sus representantes, como la diputada panista, Bernarda Reyes Hernández.
“Para empezar desde nuestro hogar en la huasteca nuestros maridos nos violentan, luego llegar a la ciudad y como un habla náhuatl nos hacen menos, como que no somos iguales, así nos perciben, otros se burlan o simplemente hacen como que no existimos ya es hora se nos tome en cuenta”, indicó una de las quejosas de la comunidad Náhuatl.

Cuestionada con respecto al acercamiento de la diputada hacia ellas, consideró que su puesto es una simulación “ahí está la diputada como quien dice para tapar el ojo”.
Por su parte, la señora Aurelia Santiago, integrante de la comunidad Tének, demandó la falta de atención por parte de la diputada a los Tének asentados en la capital.
Señaló que los problemas a los que se enfrentan siempre con cada cambio de gobierno es no acceder a los servicios básicos, por lo que le exigió representarlos realmente para que sus necesidades sean cubiertas por las autoridades.


