El proyecto cuya inversión de 8 millones de pesos benefició a familiares y amigos
Por Redacción
Entre la serie de desafortunadas acciones que ha tomado la administración panista de la capital, a cargo de Xavier Nava Palacios para beneficiar al primer círculo del edil salió a la luz un nuevo escándalo que envuelve al proyecto “Sierra Vista-Ptar Tangamanga I”, y del que señalan empresarios esta ahogado en medio de una presunta licitación amañada.
Estas acusaciones además de versiones periodísticas ponen el dedo sobre dos personas, entre ellas Manuel Sánchez Nava, primo de Xavier Nava, y Felipe Buendía asociado por favoritismo con el director de Obras Públicas, Marco Antonio Uribe Ávila.
Cabe destacar que Manuel Sánchez Nava es hijo del exgobernador Horacio Sánchez Unzueta, que, a su vez, es esposo de Conchalupe, tía de Xavier Nava Palacios, por lo que continuaría una vez más esta entrega de recursos públicos a los propios familiares de Nava Palacios.
Ambos beneficiarios, indica, que presuntamente recurrieron a dos prestanombres, Christian Mauricio Luna Zambrano y Andrea Tovar Martínez por medio de la razón social Vatten Ingeniería, sin embargo, un boletín informativo coloca a Consultoría en Ingeniería y Desarrollo de Obra, S.A. de C.V como una de las beneficiadas, sin que en redes se encuentre algún rastro certero de esta empresa.
La otra mitad de la obra, le fue otorgada a la empresa Buga, propiedad de Felipe Carlos Buendía García y de la que se revela amiguismo con el director de Obras Marco Antonio Uribe Ávila cabe destacar que el lazo de amistad se mantiene desde su integración en la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción, ya que en el último periodo en el que Uribe Ávila presidía esta cámara, Buendía García fue vicepresidente Sector Agua como lo indica la propia página de la CMIC.
Además, otros constructores denuncian que Buga se ha beneficiado para realizar cuestionables obras y proyectos por medio de José Antonio Ramírez Gutiérrez, titular de la Dirección de Planeación y Construcción del Interapas.
También resulta cuestionable que el proyecto está enfocado a favorecer a particulares como denuncian los mismos constructores, ya que el colector de 8 millones de pesos se centra en el desfogue del drenaje de edificios propiedad de las familias Valladares y Payán, así como asentamientos habitacionales ubicados sobre la porción surponiente del bulevar Antonio Rocha Cordero en el tramo que comprende de la Glorieta de la Familia hasta la avenida Coronel Romero.


