septiembre 24, 2026

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#8M | “¡Nos queremos vivas, libres y sin miedo!”, resonó con fuerza en SLP

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09/03/2023

Por Jazmín Viramontes

“¡Mujer escucha, esta es tu lucha!”, y es que la lucha por la búsqueda de igualdad y justicia no cesa, pese al dolor que cargan a cuestas cientos y cientos de víctimas, algunas con miedo, y otras más ya silenciadas, pues en el país los feminicidios no se detienen, tan solo de enero a este año 68 casos fueron registrados, Perla, Angela Joseline, Abril Guadalupe, Queta, Chuyita, porque más que cifras, son mujeres a las que les arrebataron la vida.

Aunado a los 21 mil 375 casos de violencia familiar de aquellas que con valentía se han atrevido a denunciar, pero que en intramuros aún permanecen miles de más que buscan salir del infierno de la violencia patriarcal.

LA MARCHA

En San Luis Potosí, como en el resto del mundo, salieron a marchar…

Más de 10 mil potosinas alzaron la voz, por ellas, por sus hijas, por sus madres, amigas, por las que nacerán, pero sobre todo por las que ya no están, para que sus nombres, sus rostros y sus historias no sean olvidados y obtengan la justicia que se les ha negado.

En punto de las 16:15 arrancó el contingente, sororo y fuerte desde el Jardín del Barrio de Tlaxcala, Eje Vial era testigo de una marea violeta y verde que avanzó hacia la Fiscalía General del Estado, encabezado por madres y cuidadoras, así como familiares de víctimas de feminicidio.

“¡Señor, señora, no sea indiferente, se mata a mujeres en la cara de la gente!”, las consignas erizaban la piel de las asistentes que pese al dolor unísonas exigían justicia.

Los pañuelos verdes y morados acompañaban a carteles y lonas con mensajes de repudio al machismo, al patriarcado, al sistema opresor y de todo lo que las mujeres querían gritarle al mundo, de todo lo que alguna vez callaron, pero que ya no silenciarán jamás.

Cerca de las 17:00 horas arribaron a la Fiscalía General del Estado, punto de parada obligada, donde se dio pase de lista a víctimas de distintos delitos que siguen sin resolverse, que siguen calando hondo a sus seres queridos. A cada nombre le acompañaba el grito del resto del contingente: “¡Tú familia está en la lucha!” Otras cuantas externaron su impotencia con pintas, con golpes en las rejas, ante el dolor que la pérdida de una mujer querida les dejó.

“A mí hija a punta pistola la desvistieron, la violaron, tomaron video y lo andan vendiendo mis vecinos”, se leía en uno de los cárteles de una madre de la colonia Nueva Progreso, cuya hija con Síndrome de Down, fue víctima de violación y muchos más delitos que se mantienen impunes.

La marea avanzó hasta la Plaza de Fundadores, pero antes de llegar un mariachi conformado por mujeres se unió al contingente, una de ellas interpretó las notas de la llamada Canción Sin Miedo, la cual se ha vuelto un himno del movimiento feminista y su lucha, al reconocerla, fue inevitable que todas comenzarán a cantar al unísono. “¡Que resuene fuerte, nos queremos vivas!”, se escuchó con fuerza a su entrada a la explanada de la plaza.

A las 18:00 horas arribaron al Edificio Central de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, institución fuertemente señalada por “proteger” a docentes, personal y hasta alumnos acusados de acoso y violencia.

La rabia de muchas se hizo sentir, la falta de credibilidad a sus historias, las acciones que consideran han sido pocas o incluso nulas contra sus agresores, fueron el impulso para exigir que no haya impunidad.

Las pintas se hicieron presentes de nuevo, como en otras ocasiones la puerta principal ardió por unos segundos, poco después aventaron lo que parecía ser polvo de extintor, que al instante alejó a las manifestantes, generándoles enseguida, ardor en ojos y garganta y que incluso habría intoxicado a dos menores de edad.

Cerca de las 18:20 horas arribaron a la última parada frente al memorial de las víctimas de feminicidio, ahí la madre de Karla Pontigo, víctima de la peor de las violencias que puede sufrir una mujer, y que sigue sin esclarecer desde hace 11 años junto a familiares de otras víctimas se reunieron para dar distintos mensajes y darse ese cobijo, que por al menos algunos segundos atenúa ese dolor que les ha marcado para siempre.

Palacio de Gobierno también recibió pintas, también fue testigo de las llamas, las que representaron la rabia y la impotencia de miles de mujeres que hoy ya no están dispuestas a callar y que exigen ser escuchadas, que se castigue a sus agresores, que las que ya no están no sean olvidadas, pero también fue testigo de la unión, de la empatía y la sororidad, ya que integrantes de la Guardia Civil Estatal que se encontraban en el recinto gubernamental, fueron abrazadas por algunas manifestantes, lo dejaron claro, que esta lucha también es de ellas, y de todas, porque “¡Nos queremos vivas, libres y sin miedo!”.

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